Tuesday, April 27, 2010

Haz la Tarea

Hace poco me preguntaba por qué algunos hemos tenido resultados más rápidamente que otros en nuestro Network Marketing. Si bien sé que esto se debe a muchos factores, sobre todo al perfil de persona invitada, a la credibilidad del invitador, a la habilidad con la que se dan los preplanes y a la prisa y maestría con la que se facilitan los cierres, cuando andamos buscando a nuestros 3 colorines lo mejor que puede hacer la persona que comienza a cimentar los 3 pilares de su red, es llevar la mayor cantidad de gente posible al plan. No hay más.


El problema es que nos encanta dejar de hacer la tarea, invitar con miedo, no apegarnos al script de los CDs y pensar que porque algunos nos dijeron que no, todos nos van a decir que no, ¿verdad?


Lo común es que el recién ingresado no lleve a nadie la primera semana, la segunda semana lleve a 3 ó 4 que generalmente dicen que no, la tercera semana, para recuperarnos de la depresión vuelven a no llevar a nadie y la cuarta semana quieren llevar a muchos pero como ya están tan nerviosos terminan llevando sólo a uno ó 2 más al plan que también generalmente dicen que no y terminan por tener que pagar el producto un mes más, sin haber ganado NADA.

Algunos otros, llevan a varias personas la primera semana y como les dicen "sí, sí, sí", se esperan a "recibir respuesta" y les creen sus mentirotas de que "seguro la próxima semana te firmo", entonces dejan de invitar para que por ahí de la cuarta semana se enteren de la triste realidad: Sus "colorines vinílicos" se despintaron.

Esto me remonta a mis épocas de estudiante (de mal estudiante, jeje) en las que mis profes nos decían: Estudien diario para que cuando llegue el examen estén preparados... Pero ¿para qué estudiar diario si puedo pasar repasando un día antes? Sé que todos fuimos estudiantes y que en nuestra red hay varios(as) maestros(as) a los cuales les quedará el saco, jaja.


La gran diferencia de la escuela con respecto a nuestro negocio es que en aquellas épocas teníamos quien nos mantuviera y pagara las colegiaturas por nosotros (nuestros papás o el gobierno), pero ahora cada minuto que pasa y que no tenemos a un colorín, el producto nos está costando y nos está costando caro.

Algunos de los miembros de nuestra red nos dicen: "es que no me da tiempo", "es que a esa hora tengo que hacer tal", "es que me cancelan", "es que..", etc..


Y bueno, la verdad es que no está tan complicado, incluso para aquellos que no tenemos tiempo de ir diario. Sin embargo sí debemos tener tiempo para ir al menos 3 días a la semana CON GENTE.


(Supongamos que sólo puedes ir en la tarde/noche).


Paso 1. Plantea cuáles son los 3 días a la semana que puedes ir (Sería mejor que fueras diario pero estamos suponiendo que no tienes tiempo). Yo recomiendo que vayas el martes, el viernes y el sábado.


Paso 2: Cita a 2 ó 3 para el martes, para que si uno te pospone, entonces no tengas que ir en vano.


Paso 3: El viernes tienes oportunidad de ir al plan de las 6 y al de las 8, por lo que podrían escuchar el plan hasta 6 personas. De modo que cita a 5 para que te cancelen 2 ó 3 pero que los demás sí puedan, sólo es cuestión de probabilidad.


Paso 4: El sábado puedes también llevar a personas a 2 planes, al de la mañana y al de la tarde. Cita a 4 ó 5 para que al final sólo lleguen 2 ó 3.


Paso 5: Al momento de cerrar, aplica por completo los cierres de Alex Dey (Si aún no sabes cuáles son, pídele los audios a tu upline). Todo el tiempo piensa que sí lo quiere y no te des por vencido al primer no. Intenta descubrir cuáles son las objeciones reales y si sacaste al menos un pequeño sí, agenda otra entrevista para las siguientes 48 horas y dale el seguimiento. Eso es hacer tu tarea.


En resumen, trabajando de este modo, sólo dedicaste 3 días: 2 horas el martes, 4 horas el viernes y 4 horas el sábado, lo que suman 10 horas en toda una semana (la cual tiene 168 horas en total) y habrás llevado al menos a 6 personas. Si lo multiplicas por 4.5 semanas, al final habrás llevado a 27 personas. Si calificaste bien a tus prospectos, si prospectaste bien y si dejaste que tu upline diera el preplan y el cierre, 27 personas son más que suficientes para encontrar a 3 colorines. Listo! No más. ¿No me digas que no tienes 10 horas a la semana? ¿Ni tampoco me digas que como eres tan mal organizado no puedes planear con antelación tu semana y decir en el trabajo que al menos el martes y el viernes te tienes que salir a tu hora?

Sé que esta forma de ver el negocio les ayudará más rápido a encontrar sus colorines y a que sus downlines los encuentren. Recuerda, es hacer un pequeño esfuerzo extra durante algunos cuantos meses para que al final ¡Seas el amo eterno de tu tiempo!

¿Cómo salir de deudas... Endeudándote MÁS?

Deudas buenas, vs. Deudas malas.

El apalancamiento es uno de los principales instrumentos que tienen las empresas para generar riqueza y se basa en el principio de generar ingresos a través de la riqueza de otros. Este es un concepto muy interesante en los negocios, de modo que vemos por ejemplo que los empresarios de Bienes Raíces adquieren deudas para adquirir Inmuebles pero en vez de habitar en esos inmuebles, los dan en renta para que con esa renta, el inmueble sea pagado al banco y adicionalmente, recibir una ganancia por ese capital invertido. Muchos hombres de negocios llaman a eso dinero mágico porque con una pequeña inversión, pueden adquirir inmuebles de varios millones y además tener flujo de efectivo positivo cada vez que cobran la renta.

Este concepto es aplicado en otras empresas en proceso de expansión. Aunque los empresarios tienen capital, muchas veces el capital con el que cuentan “no es líquido”, es decir, lo tienen invertido en activos y en mercancía pero no cuentan con el dinero en efectivo para, por ejemplo, abrir otra tienda. De modo que a través de créditos que ofrece el banco o a través de otros inversionistas, adquieren capital que les servirá para hacer más dinero. Cuando este proceso se hace de manera adecuada, el dinero generado a través del negocio, no sólo alcanza para pagar la deuda, sino también para que el empresario genere ganancias.

Aplicación Personal.

Muchas personas piensan que las deudas son malas por naturaleza. Sin embargo, los expertos afirman que hay 2 clases de deudas: Las deudas buenas y las deudas malas. En general una deuda se considera mala cuando, lejos de darnos libertad financiera, nos hace más vulnerables al fracaso financiero, es decir, si compro un coche a crédito, rápidamente el coche se convierte en un pasivo al sacar dinero de mi bolsa todo el tiempo: para la gasolina, la tenencia, la verificación, el seguro y además, para pagar la mensualidad. Evidentemente comprar un coche a crédito es una deuda mala porque las personas ven disminuido un porcentaje importante de su ingreso y además tienen que trabajar muy duro porque en caso de perder su empleo, pueden perder el vehículo adquirido.

En cambio, una deuda buena es aquella que surge cuando las personas desean invertir en un activo que les genere beneficios mayores a los de la deuda adquirida. En el momento que una persona o empresa adquiere una deuda en algo que ha comprobado que generará mayores rendimientos que las mensualidades a pagar y además, los rendimientos dependen muy poco del trabajo de la persona que adquiere el dueño, entonces hablamos de que la deuda es buena.
Algunas personas con poco conocimiento de negocios dicen: ¿Pero por qué le voy a pagar intereses al banco? Y la respuesta es simple, el Banco gana una parte porque confía en la buena administración de las personas para generar ingresos por lo que a él le corresponde una parte del dinero que estás ganando. De modo que si lo haces bien, no sólo te alcanzará para pagarle intereses al banco sino también para ganar “Dinero Mágico” que es aquél que se puede generar con dinero de otras personas (en este caso el banco) que no sale de tu bolsa.

¿A quién vas a ver cuando te duele la muela?

La gente sabe que, cuando a uno le duele la muela, va al dentista. Sin embargo, cuando uno no tiene dinero no sabe a quién acudir.

La gente acude primero a buscar un “trabajo mejor pagado”. Sin embargo todos sabemos que en general un trabajo mejor pagado genera mayores responsabilidades y que además en cualquier momento nos pueden despedir.Si la persona no consigue trabajo, entonces acude con sus familiares y amigos que, lamentablemente en general tienen igual o peor situación económica que ellos. De modo que van con el compadre y buscan poner un negocio que los va a “hacer millonarios”. Sin embargo, no se toman el tiempo de capacitarse, de entrenarse y en general montan negocios con malos resultados que terminan por quebrar en los primeros meses.Los empresarios exitosos, cuando tienen problemas financieros, se aseguran de ser asesorados por gente más exitosa que ellos, en general economistas e inversionistas. Recurren a libros y a artículos especializados que les permiten tener información que poca gente busca y entonces descubren oportunidades donde otros no ven más que “riesgo”. Se asesoran por banqueros e intentan obtener los mejores créditos para obtener “Deudas Buenas”, que les permitan salir de sus problemas financieros.

De modo que, la próxima vez que estés buscando trabajo o quieras mejorar tus ingresos sin comprometer tu futuro, acércate a un empresario que te dé esos tips de apalancamiento que hacen que el dinero de otros trabaje para ti.

Yo conozco algunos vehículos en los que podrías invertir utilizando el apalancamiento. ¡Contáctame!

Wednesday, April 21, 2010

Sus datos de tarjetas, RFC, catastro se vende en web

Hace unos días, los medios de comunicación revelaron que en Tepito, la zona prohibida, se comercializan impunemente bases de datos con información como RFCs, catastros, IFE y hasta tarjetas de crédito:

http://www.eluniversal.com.mx/notas/674405.html

Muchas personas han opinado al respecto. De nuevo los medios de comunicación han colaborado para crear una psicosis generalizada al hacer sentir en la gente que "alguien nos vigila" y que ese "alguien" puede ser un delincuente. Si bien el sentir de la población culpa al gobierno y a sus medidas "controladoras" (tal es el caso del registro de celulares y la famosa base de Renaut) de esta "desprotección de la información personal de los individuos", para no variar, la verdad es que los medios hacen una tormenta en un vaso de agua y a continuación se argumentará el porqué.

En primer lugar, poco, ¡muy poco! tienen que ver los altos dirigentes como el presidente o los diputados y senadores o los miembros de los gabinetes de los poderes ejecutivos en la manera en que se filtra la información de esas bases de datos necesarias para la operación de empresas y gobiernos. En general, ahora sólo es necesario un disco duro porátil con capacidad de unos cuantos Gigas para poder hacer el traslado de una base de datos entera con los registros de toda la población. Basta con que un inofensivo administrador de bases de datos o un becario que desarrolle sistemas en algún banco o institución pública de base de datos haga una consulta para que en unos minutos obtenga una copia completa de la información.

En segundo lugar, ese sentimiento de miedo que sienten muchas personas al creer que algún delincuente conoce su información personal, es verdaderamente absurdo e injustificado. Como si un delincuente necesitara una base de datos para asaltarte en el taxi o en el camión, para robarte tu coche (mientras más lujoso, más atractivo), para meterse a robar a tu casa o para hacerte un secuestro express y vaciarte tus tarjetas. Como si tener la base de datos de teléfonos celulares, no fuera equiparable a tener el directorio blanco o como si no se pudiera conocer que las empresas que generan mayores utilidades son aquéllas que ponen anuncios más grandes en la sección amarilla.

En general, la mayor parte de los delitos que se pueden hacer con esa información son de extorsión (los secuestradores tienen formas más sofisticadas de operar) pero la mayor parte de la población ya está curada para las extorsiones (si te piden dinero por teléfono, cuelgas y listo). Y para el caso de las tarjetas de crédito, en efecto los delincuentes podrían hacer algún fraude haciendo compras por internet (en general no pueden conocer el nip de tu tarjeta) y aún así, si lo hicieran, los bancos y/o las personas tienen seguros en sus cuentas bancarias que los protegen contra ese tipo de fraudes y aseguran que si existen movimientos no reconocidos, el dinero queda repuesto ¡El mismo día!

En efecto, a nadie nos gusta que la información que revelamos a alguna empresa o institución, sea revelada. Sin embargo, es prácticamente imposible asegurar que alguna de las tantas personas que tienen acceso a esa información va a evitar caer en la tentación de ser corrupto y vender esas bases de datos. Sin embargo, la realidad es que es muy difícil que los delincuentes puedan hacer mucho con esa información y en general lo que hagan, más que afectar a las personas particulares, puede afectar a las empresas e instituciones que contaban con esa información.

De modo que basta de vivir con miedos y créanme que no hay mucho que hacer al respecto pero al mismo tiempo, tampoco hay mucho de qué preocuparse. En particular a mí me da lo mismo si alguien tiene un registro con mi dirección y mi teléfono y mi tarjeta de crédito. La verdad es que es poco probable que se fijen en mi registro (es menos probable que se fijen en mi registro a que se fijen en mi coche) y además de todo pueden hacer poco, muy poco por ese medio si es que alguien se decide a hacerme daño.

Saludos

Monday, April 19, 2010

¡Mis sueños!


En este post quiero publicar el collage que hice hace un par de meses en el que plasmo cuáles son algunos de los sueños que tengo para alcanzar durante los próximos 20 años. Quiero detallarlo un poco más y estoy trabajando en ello.


La educación ha Cambiado.

Hoy quiero compartirles una caricatura que me impactó. Se trata de cómo el sistema educativo en su afán de mejorar la educación infantil, ha perdido su escencia. Hoy en día, en vez de inculcar el valor del esfuerzo y la mejora continua del individuo, se intercambian las responsabilidades propias de los niños y de sus padres y se les exige a los maestros de manera tan absurda que resulta que las bajas notas de los niños son culpa exclusivamente de sus profesores.
Debemos entender que los maestros son sólo un vehículo para la educación de los niños pero son los padres y los niños mismos los principales responsables de la educación.

Esta caricatura fue la ganadora en un congreso sobre educación y vida sostenible celebrado en Sao Paulo.


"Todo mundo piensa en dejar un planeta mejor para nuestros hijos... Cuando lo que debería pensar es en dejar Mejores Hijos para el Planeta.”


Saturday, January 16, 2010

Matrimonios homosexuales: Cuestión de amor.

Las discusiones se acaloran. Hablan las personas públicas y generan controversia. Por un lado, un grupo de personas se siente marginado y excluido. Por otro, la certeza de que la decisión es un insulto a la familia. Entonces se levantan voces contra unos y contra otros. Parece mentira pero siglos después, se ha levantado otra de las tantas torres de Babel que hemos construido los hombres. Hoy hemos levantado la torre del conocimiento y a cambio hemos encontrado una sociedad que no se entiende y que frecuentemente se acalora al hablar entre buenos y malos o malos y buenos, da igual.

Parece mentira. Tantos siglos viviendo juntos y seguimos sin saber escucharnos, seguimos sin tolerarnos, sin saber amar. Seguimos pensando que tenemos la razón a toda costa y que quienes nos cuestionan son nuestros enemigos. “¿Será que la homosexualidad es buena?” Se preguntan unos… y los tachan de homofóbicos. “¿Será que tenemos los mismos derechos?” Se preguntan otros… y los tachan de anormales.

Hace algún tiempo, leyendo al Padre Larrañaga, entendí que cuando existe una duda ética, debemos actuar como actuaría Jesús. Finalmente, Cristo nos vino a enseñar un mandamiento nuevo: “Ámense como yo los he amado”. De modo que, después de haber meditado mucho sobre el tema, gracias a que algunas personas que conozco han decidido llevar una vida homosexual, he decidido escribir este artículo que espero manifieste aproximadamente lo que Dios espera de nosotros. Por favor, ruego me perdonen si incurro en algún error y si es así, me lo hagan saber pues no quisiera que en un tema tan delicado se piense que transgredo el orden de nuestra Iglesia. Sólo pido que quien lea, antes de juzgar algún párrafo específico, termine el artículo completo. Es posible que cierto párrafo tome un rumbo específico pero confíen en que, con la ayuda de Dios, el contexto completo dará luz a las palabras.

Comprender, antes de ser comprendido.


La realidad es que existen personas homosexuales. Muchos piensan que la homosexualidad es un pecado muy grave. Finalmente cualquier pecado mortal es grave. Cualquiera. No voy a pensar en quien mata porque en la actualidad pocos son asesinos. Sin embargo, a menudo mentimos, a menudo robamos, a menudo dejamos de amar a Dios y a nuestros padres, a menudo juramos, a menudo dejamos de dar gracias a Dios, a menudo fornicamos con la mente. Pues sí, si la homosexualidad activa es un pecado, éste es un pecado como cualquier otro, igual de grave que la fornicación y el adulterio. Por ello está catalogado en el 6° mandamiento: No fornicarás. No existe un mandamiento que diga “No serás homosexual”, pero sí existe uno que dice: “No fornicarás”.
Si estudiamos un poco el Catecismo de Nuestra Iglesia, nos damos cuenta de que la fornicación no es un pecado por el hecho de que las personas tengan relaciones sexuales sino por la intención de quienes mantienen relaciones sexuales. En el momento en el que 2 personas están abiertas a la fecundidad y a la unión y en el momento que existe un compromiso mutuo de amor, entonces el sexo se transforma: Deja de ser ese instinto pasional que nos hace animales y nos convierte en herederos del reino de Dios quien nos hace partícipes de su creación fecunda de amor.

De modo que dejar de amar a alguien por ser homosexual, es como dejar de amar a alguien que ha mentido o a alguien que ha dejado de ir a misa. Si Jesús nos mandó amar a nuestros enemigos ¿Qué sucede si dejamos de amar a nuestros hermanos que deciden ser homosexuales? No solo fallamos como cristianos, sino fallamos como hombres. Nos dejamos vencer por el odio que nos hace animales y comenzamos a pensar que los homosexuales son sucios, anormales, antinaturales, indignos, etc. Comenzamos a pensar que los homosexuales no merecen tener algunos derechos como el acceso al seguro social o la sucesión de bienes entre parejas que compartieron sus vidas. Pensamos que debemos echarles todo el tiempo en cara su condición y los exhibimos, inventamos chistes que los hieren, nos enoja verlos, les gritamos en la calle, les negamos el trabajo, la casa, el habla.

Pero finalmente, Jesús no espera eso de nosotros. Al contrario, espera diálogo, comprensión y aceptación. Cristo dijo: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Jamás hizo la excepción: “Ámalo siempre y cuando no sea homosexual”. Por favor, dejémonos los católicos de argumentos infantiles, pensando que “si es natural o no”, “si nacen o se hacen”, “que si en los animales se da o no se da, etc.” El hecho es que algunos de nuestros hermanos son homosexuales y debemos amarlos. En eso no debe haber discusión. Punto.

El otro lado de la moneda.

Una vez que nos ha quedado claro que nuestra obligación Cristiana es amar a las personas homosexuales, algunos se preguntarán: Bueno, entonces ¿Cuál debe ser nuestra posición ante la decisión que ha tomado el congreso de incluir dentro de la ley, en la definición de matrimonio, que éste puede ejercerse entre 2 personas, sin importar el sexo de ambas y las cuales gozarán de todos los privilegios que gozan las parejas heterosexuales, incluyendo la adopción de infantes?
Yo sé que hay muchas personas, mucho más capacitadas que yo dentro de la Iglesia, para hablar al respecto. Sólo voy a hacer algunas anotaciones. Evidentemente este listado lo dirijo al cristiano común y corriente como yo, pues sé que nuestros obispos y sacerdotes saben qué hacer al respecto.

Primero: En general, generar una ola de resistencia masiva a través de la cual demos extensos discursos dando argumentos que comprueben la inmoralidad del acto homosexual, resulta inútil y ofensivo. Finalmente, ofender a personas que están convencidas de algo, lejos de construir puentes de amor y comprensión, generan odio. El odio genera resentimientos y sabemos que las personas resentidas son capaces de hacer mucho daño a otras personas e instituciones.

Segundo: Que no nos espante el enunciado que pronuncie la ley acerca del matrimonio. Finalmente, como católicos creemos que el matrimonio sólo lo da un sacramento y este va más allá de los derechos legales (la ley sólo da eso, “derechos legales”), que como bien reclaman los homosexuales, deben ser iguales para todos. Lamentablemente para ellos, el sacramento del matrimonio, es el único que no impone el sacerdote sino que se imponen mutuamente los novios de modo que podrán llamarse casados pero, tristemente para ellos (y lo digo de corazón, no irónicamente: tristemente), jamás podrán ser un matrimonio de espíritu porque entre ellos no existirá esa hermosa complementariedad que Dios diseñó de manera perfecta entre hombres y mujeres. Tristemente también, aunque adopten un hijo, jamás podrán ser padres biológicos porque las relaciones sexuales que ellos creen placenteras, jamás serán fértiles y fecundas. Ellos creerán que adoptando un niño serán felices y aunque pueden engañar al mundo, en la intimidad, a la sombra de la soledad los invadirá una profunda tristeza de desaliento que clamará por ser padres. Ellos sabrán que la solución está en sus manos pero estarán tan lastimados por el daño mismo que se han procurado, que tristemente (lo vuelvo a decir de corazón) muy pocos reconocerán su error. Muy pocos procurarán una vida de casta sexualidad.

Tercero: Yo sé y lo he expresado con un sinnúmero de familiares y amigos, que la principal preocupación que tenemos los católicos, es el hecho de que las parejas de homosexuales puedan adoptar niños. Muchos son los casos documentados de niños que se han criado con parejas de homosexuales y que presentan trastornos psicológicos graves de identidad. Tienen 2 mamás que parecen papás o dos papás que parecen mamás.

Es muy probable que la ley se apruebe. Finalmente, dado que las leyes se basan en las reglas de la razón humana, y no en las reglas del amor, todos los argumentos que este grupo de homosexuales y de asambleístas han entretejido son tan lógicos y válidos que resulta difícil contrariarlos con argumentos “razonables”. Finalmente todos los “ciudadanos”, tienen los mismos derechos y negar cualquiera de estos a una pareja de homosexuales sería discriminación.
Nosotros sabemos que esta ley es miope (como todas las leyes humanas que no se basan en el amor) y que lamentablemente, en la constitución hay un “derecho al matrimonio” y un “derecho a la adopción”, pero que por obvias razones, no existe un “derecho a tener un papá y una mamá” y por lo tanto, privar a una pareja de homosexuales de casarse y de adoptar niños sí es un delito y un atentado contra sus derechos humanos, mientras que privar a un niño de tener un papá y una mamá no lo es porque ese derecho, legalmente, no existe. Además, lamentablemente también, los derechos son para los ciudadanos y una persona es ciudadana cuando cumple la mayoría de edad, fuera de ahí quiera Dios que se le respeten a un niño sus derechos y si no, pregúntenle a los miles de fetos abortados en el último año para quienes por desgracia, no hubo abogados. Sin embargo, aunque Dios puede hacer milagros, esa ley la han aprobado ya y difícilmente va a ser vetada por el ejecutivo.

Yo estoy seguro de que Dios sacará algo muy bueno de esta ley. Lo sé de cierto porque si Cristo pudo resucitar del odio, nosotros podemos hacerlo también. De modo que sí podemos hacer algo que será muchísimo más efectivo que enviar cartas al congreso y manifestarnos en las calles. Esto es a lo que yo llamo una tormenta de amor y se basa en los siguientes puntos:

1. Amamos a los homosexuales por el simple hecho de que son nuestros hermanos. Algo o alguien los ha convencido de que son atraídos por personas de su mismo sexo y lo consiguieron: finalmente fueron atraídas por personas de su mismo sexo.

2. Sin embargo, sabemos que Cristo nos dijo: Quien quiera alcanzar el reino, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Caray, pues todos tenemos tentaciones: Unos quieren ser mujeriegos y claro que se sienten atraídos por cada mujer que conocen, pero si se casan, se niegan a sí mismos para amar a su mujer y aunque sientan el más candente de los deseos por irse a la cama con otra, pueden apagar su instinto animal buscando la fidelidad con su pareja. De modo que la homosexualidad es una elección porque de otra forma, estaríamos sugiriendo que el sexo domina la mente, lo que nos haría animales y no los somos, somos seres humanos y podemos elegir nuestro comportamiento: heterosexuales y homosexuales por igual.

3. Y como sabemos que es homosexual quien decide tener relaciones homosexuales, entonces podemos ayudar a cada uno de ellos a que encuentren el verdadero amor en Cristo ya sea a través de una pareja de a de veras o a través de la castidad.

4. Pues yo les propongo, primero que oremos por todos aquellos que el diablo tienta con deseos homosexuales. Dios mío, ayúdales a encontrar la felicidad en Ti y en Tu Hijo.

5. Y les propongo algo adicional: Escribamos una carta de amor, una carta que dirija un niño a sus padres y encarguémonos de distribuirla en todos los centros de adopción y con todas las comunidades homosexuales. Inundemos la mente de aquellos que quieren, por egoísmo, adoptar a un bebé pensando en sus propios deseos y no en el bienestar de un niño. Esta carta tendrá que transmitir la amorosa necesidad que tiene un niño de contar con un papá hombre y una mamá mujer. Estoy seguro que, con la ayuda de Dios, cada pareja de homosexuales en la tierra se dará cuenta por sí misma de que por definición no son los padres ideales de un niño.

Sunday, December 13, 2009

¿Un año como todos o un año nuevo?

Desde niños, al terminar-comenzar el año, mi madre nos llevaba 2 veces a la iglesia. El 31 de diciembre nos llevaba a dar gracias a Dios por el año que concluía, mientras que el 1º de enero nos llevaba para pedir a Dios cualquier cosa que deseáramos para el año que comenzaba.

Pensar en el año nuevo, causa generalmente un poco de emoción. Emoción y esperanza, ese es el conjunto correcto de palabras. Causa emoción, por la festividad en sí. La gente trabajadora, ha recibido dinero extra y el primer día del año nuevo se suspenden labores para la gran mayoría de las personas quienes festejaron con júbilo la despedida del año viejo. Los cambios de ciclo son un muy buen momento para recordar viejos amigos, visitar familiares lejanos, pensar en las cosas buenas que nos han pasado, las cosas desagradables así como para pensar en los planes futuros, lo que uno desea que suceda durante el siguiente ciclo de 365 días.

Sin embargo, también para la gran mayoría de las personas, hacen falta pocos días después del año nuevo, para regresar con fuerza a la monotonía abúlica de los tiempos ordinarios. Se vuelve a perder la esperanza, se recuperan los vicios, se desdibujan los objetivos, regresan los rencores, la apatía, el desamor, la descortesía y la desesperanza, los inocentes caprichos infantiles que vuelven infelices a las personas. Retorna la pereza y con ella el no realizar bien nuestro trabajo y el convencer a otros de que no lo hagan bien, el no luchar por el bien de los otros y con esto el hacer falta en una sociedad sedienta de manos que colaboren para el bien de la humanidad. Aparece la soberbia que es la causa principal de ceguera: nubla la vista con fuerza y nos hace pensar que nosotros somos el centro de todo el universo.

Y pasan dos cosas. Al final del año, los sensibles, se dan cuenta de que no alcanzaron lo que realmente deseaban y que quizá con un poco más de esfuerzo o disciplina lo habrían alcanzado, y por su parte, los insensibles y soberbios, piensan que todo lo hicieron bien y que “no podían hacer más de lo que hicieron”, sin embargo, uno voltea a ver al mundo y se da cuenta de la falta que hicieron esas manos para construir una sociedad más justa y próspera, más amorosa y sensible, más cordial y generosa.

Pero estas realidades, lejos de lastimarnos y deprimirnos, pueden llegar a ser un factor fundamental de cambio en nuestros corazones. Lo mejor de todo, es que sé de cierto que la gran mayoría de las personas regresan a ese círculo perverso de esperanza y desaliento no por gusto, sino por ignorancia. Ignoran cuáles son esos métodos efectivos de superación que pueden ayudarlos a hacer cosas increíbles durante las 24 horas que tiene el día para TODOS los seres humanos de esta tierra. A continuación voy a exponer algunos puntos que seguramente serán muy útiles para todas esas personas que, leyendo esto, se han dado cuenta de que pueden ser mejores cada día y que desean que el nuevo año esté lleno de amor y abundancia en el sentido más amplio de ambos términos.

Primero: Comienza Agradeciendo.

A pesar de todas las situaciones adversas, todos los vivos tenemos un gran regalo que nos llegó sin que lo pidiéramos. Estamos vivos. No importa, “NO IMPORTA” cuál sea nuestra situación. Unos estamos enfermos, otros estamos sanos; unos deprimidos, otros alegres; unos somos ignorantes, otros cultos; unos altos, otros chaparros; unos somos iracundos, otros apacibles; unos somos pobres, otros somos ricos; unos estamos rodeados de gente que nos ama y otros estamos solos, etc. No importa. Para todos sale el sol, todos estamos vivos y para todos tiene el día 24 horas. Dios es democrático en esto, ha puesto por igual, en todos los seres humanos, una serie de capacidades más poderosas de lo que imaginamos. Muchas personas se dan cuenta de ello y por eso llegan a ser grandes hombres, otros pensamos que la vida nos debe cosas. Nos debe dinero, nos debe salud, nos debe amor, nos debe… Y nos pasamos lloriqueando por todo aquello que nos falta, sin darnos cuenta de todo lo que SÍ tenemos.

Pero se equivocan todos esos que se preocupan por lo que no tienen. La vida humana es un conjunto de dones que se nos dieron gratis. Nadie los ha pedido. ¿No creen que sería bueno que estos dones fueran reconocidos por todos? Pues empieza este 31 de diciembre agradeciéndole a Dios y a la vida todo eso que sabes que es perfecto y que has olvidado tantos años. AGRADECE.

Segundo: Pide y ofrece.

En general nos encanta pedir… Pero nos cuesta un poco más de trabajo ofrecer. Desde niños le pedimos a Santa y a los Reyes y muchos adultos conciben a Dios como un gran mago al que, a través de la fe, se le puede pedir lo que sea y nos será concedido. Si bien el mismo Jesucristo nos enseñó “Pide y se te dará”, en más de una ocasión, estoy seguro que nuestras peticiones son egoístas e interesadas y que, si fueran concedidas, lejos de hacer un bien en nuestras vidas, terminarían por obstruir el camino hacia la felicidad.

De modo que, antes de pedir cosas como si las pidiéramos a un gran mago, analicemos el contenido de nuestra petición. Mucha gente pide dinero y amor. Piden dinero cuando han sido mal administrados en sus vidas, cuando no han deseado hacer un esfuerzo por conseguir ingresos adicionales y cuando lo “necesitan” para cumplir caprichos que en muchas ocasiones no se dan ni siquiera los empresarios exitosos. Piden dinero para subsanar esas deudas que surgieron de comprar cosas que NO necesitaban en momentos que NO era conveniente comprar. Seguro que a Dios mismo le gustaría que, antes de hacernos ricos, fuéramos mejor administrados con los bienes que llegan a nuestras manos, pues la mayoría de nosotros, aunque ganáramos la lotería cada mes, siendo lo mal administrados que somos, el dinero se esfumaría en un abrir y cerrar de ojos.

Por otro lado, hay infinidad de personas que, sintiéndose solas, piden la compañía de un hombre o de una mujer. Lo que veo es que en general, las personas desesperadas por conseguir alguien que les acompañe, se basan en un terrible sentimiento egoísta de soledad que les atrofia el “atractivo” y lejos de atraer al ser amado, lo ahuyentan cediendo su integridad física y emocional al arbitrio del egoísmo de otros. Para todas esas personas a las que les cuesta mucho trabajo encontrar una buena pareja, deberían primero, sanar todas esas heridas que tienen en el alma, pensar en que encontrar una pareja es una hermosa manera de comenzar un proyecto común, pero cuando el proyecto de plenitud sólo se basa en el sentimiento de “incompletez”, entonces con toda seguridad la relación fracasará. Fíjate en qué puedes ofrecer para que una relación sea plena y entonces, fija parámetros de la persona con la que te gustaría compartir un proyecto común y entonces búscala. Seguro que esa es una muy buena manera de encontrar un novio o novia.

Y es precisamente esto a lo que me refiero con “Pedir y Ofrecer”. Pedir a Dios algo, sin hacer lo que nos corresponde, es sinónimo de “no alcanzar”. Si pides a Dios salud, pues procura llevar una vida sana y procura la salud de los demás. Si pides a Dios dinero, no sólo lo pidas para ti, pide a Dios que cubra las necesidades de los seres más necesitados que tú y haz un esfuerzo por ayudarlos, al tiempo que te conviertes en una persona más trabajadora y mejor administrada. Si pides a Dios amor, da amor, incondicional a la gente que te rodea. Cambia tu hosco carácter o sé más prudente al hablar y no hagas “cualquier cosa” por encontrar al amor, que lo espantas; escoge una casta manera de encontrar ese corazoncito que te complementa.

Tercero: Clarifica tus objetivos.

Más que falta de disciplina, la gente no alcanza sus objetivos porque no sabe cuáles son, o porque los plantea muy altos o porque no sabe si ya los ha alcanzado… O porque se plantea muchos objetivos. Gracias a mi profesión, he encontrado una sana manera de plantear objetivos. A esta manera se le llama objetivos SMART. En inglés, la palabra smart, es sinónimo de listo, inteligente. Y en administración de proyectos, los objetivos SMART se refieren a aquellos que son eSpecíficos, Medibles, Alcanzables, orientados a Resultados y orientados al Tiempo.

De modo que, siempre será más difícil alcanzar un objetivo cuando no es claro, cuando no podemos medir si lo hemos alcanzado, cuando no es alcanzable, cuando no está orientado a resultados y cuando no lo encuadramos en el tiempo, que cuando sí lo hacemos.

En vez de decir, me propongo hacer ejercicio, puedes decir: Me propongo correr 30 minutos, 3 veces por semana, durante el siguiente mes. Es mucho más fácil pensar que sólo durante un solo mes lograrás mover ese gran perezoso que llevas dentro y, seguro que cuando completes ese mes, será mucho más fácil volver a plantearte un objetivo similar.

Cuarto: Plantea 3 objetivos para el año.

Cuando éramos niños, también mis padres nos decían que el seis de enero, pidiéramos 3 regalos a los Reyes. Decían que uno por cada Rey Mago: Melchor, Gaspar y Baltasar.

Pues bueno, la razón por la que yo propongo que sean 3 objetivos, es porque luego nos encanta hacer una lista interminable de cosas que son poco factibles de alcanzar. 3 objetivos que podamos cumplir durante los primeros 3 meses del año. Si pensamos en un objetivo que nos llevará todo el año cumplir, entonces parte ése en sub-objetivos y proponte alcanzar ese sub-objetivo antes de los primeros 3 meses. Esto te ayudará a que en verdad los cumplas.

Regresando a la idea de que sean 3 objetivos, es para que los puedas clasificar de la siguiente forma:

  • Un objetivo que mejore tu bienestar espiritual.
  • Un objetivo que mejore tu bienestar como persona, basado en tus gustos, tu salud, tu profesión, etc.
  • Un objetivo que mejore tus relaciones con tu entorno cercano.

Los ejemplos abundan y variarán según tus actividades cotidianas. Quien ya se ejercita regularmente, no pondrá como objetivo salir a correr todas las mañanas, pero podrá poner, correr la maratón del 2010, siendo que para una rata de laboratorio, correr un maratón sería casi imposible.

Con respecto a tus objetivos espirituales, aquí también dependerán de lo evolucionado que te encuentres en tu relación con Dios. Mientras que para algunos será una gran meta, bautizar a sus hijos, para otros lo será el asistir a misa los domingos, el confesarse una sola vez en el año o el comulgar a diario. Otros escogerán prestar servicio social para algunas de las labores de la iglesia, mientras que para otros será suficiente rezar el Padre Nuestro por las mañanas. No importa qué tan avanzado sea tu objetivo espiritual, siempre y cuando lo plantees, lo escribas y lo cumplas durante las primeras 12 semanas del año.

Con respecto al objetivo en tu bienestar como persona, puede ser que decidas ir al médico, salir a correr por las mañanas, salir de vacaciones con la familia a algún lugar en especial, luchar por un ascenso, terminar la escuela, escribir la tesis, etc. No importa cuál sea tu objetivo. Plantéalo y escríbelo y cúmplelo durante las primeras 12 semanas del año.

Y con respecto al objetivo de mejorar tus relaciones con tu entorno más cercano, yo sugiero que este objetivo lo utilices para limar todas aquellas asperezas que han quedado en tus relaciones personales con alguna persona en particular. Límalas, gana amigos, hermanos, padres, hijos. Escucha e intenta comprender antes de ser comprendido. Piensa que esa persona que más te ha ofendido, que te ofende y te ofenderá, hace lo mejor que puede con lo que sabe y con lo que ha aprendido a lo largo de su vida. Finalmente, es un hermano tuyo, hijo de Dios, que necesita tu luz, tu apoyo y comprensión. Construye esa relación que más te cuesta trabajo. De nada sirve que te plantees como objetivo ser más comprensivo con la gente con la que ya tienes afinidad. Tiende esos puentes con la gente que tienes conflicto, con aquélla que cada vez que cruzas una palabra sientes que un camino de pólvora se enciende en tu estómago. Ámala incondicionalmente, no sólo ganarás un tesoro en el cielo sino que habrás ganado la confianza de alguien y aprenderás a ser paciente con todas aquéllas personas que no conoces o que sientes que te hace daño.

Final

Por último, sólo me resta desearles a todos muchas bendiciones para el próximo año que comienza. Y como sé que todos nosotros, ya reciben infinidad de bendiciones de Dios nuestro Padre, tú decides, si quieres que el 2010 sea realmente un año Nuevo o que sea igual que todos los años anteriores.