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Sunday, May 27, 2012

Cuida de los minutos, que las horas se cuidan solas

No sé si este refrán lo haya inventado mi mamá o si lo haya sacado de algún libro o alguna película. El caso es que siempre que mi hermana o yo soñábamos con alcanzar algo y nos quedábamos en el sueño de obtenerlo pero llenos de ilusiones e indisciplina, mi madre, con voz a veces solemne pero casi siempre divertida (valga la contradicción), nos decía "Cuida de los minutos, que las horas se cuidan solas".

Y claro, tal vez si no naciste en la familia Díaz Barreiro Ascencio, la moraleja del refrán puede sonarte confusa o poco clara. Sin embargo, he decidido escribir este post al respecto, en el marco de la crisis mundial (la eterna crisis mundial que se vive desde que yo nací y que abarca un sinnúmero de dimensiones humanas) y por supuesto, en el marco de las elecciones presidenciales próximas a celebrarse en México.

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Vivimos aterrados. Parece que no hay esperanza. No mucha. Miles de muertos en pocos años. Parece que estamos en guerra. Posiblemente lo estamos. ¿Avanzamos? No lo sabemos. Nos dicen que el cambio verdadero no ha llegado. No lo sé. Tal vez. Incluso no sé si en verdad necesitamos un cambio. Posiblemente sí, pero muy probablemente no el que nos proponen. No el que esperamos. ¿Miedo? Un poco. ¿Quién se atrevería a dejar la puerta abierta de su casa? Ya nadie. ¿Infierno? Desconfiar unos de otros y ver en todos el posible ladrón, el posible asesino, el posible violador, el posible pederasta... No necesitamos ser pecadores y juzgados por la mano de Dios para ir al infierno. El infierno ha llegado.

Infierno significa "sin salida". ¿Cuántas personas hoy no pueden salir de las drogas? Unas no pueden salir de su adicción a las drogas, otras no pueden salir de su adicción al dinero y no les importa envenenar a unos más tontos que piensan que "se siente bien" que "es divertido". En caso extremo, yo preferiría ser asesinado a manos de sicarios, antes de llevarle una dosis de droga a un niño. ¿Cuántas personas hoy no pueden salir del alcoholismo? ¿Cuántas chicas hoy no pueden salir de la anorexia o de su obsesión por verse "más bellas" como si la mujer no fuera bella por naturaleza? ¿Cuántos jóvenes hoy no pueden renunciar a la pornografía y al sexo? Y nos desconsuela que haya pederastas... Pero si no podemos ni siquiera controlar nuestros deseos más naturales y preferimos aprobar leyes aberrantes como el aborto o el matrimonio entre homosexuales, antes de educar sobre el autocontrol de nuestros deseos. ¿Cuántos somos adictos al trabajo? O a la televisión... Somos adictos al miedo o a la ciencia. A las malas noticias. A la sinrazón.

También hay los sedientos de poder. ¿Cuántos políticos no son adictos al poder? ¿Cuántos no llegan al ridículo de declararse presidentes legítimos y después decir que todo es un complot? ¿Cuántos no son capaces de tener una cara linda y casarse con una actriz para acaparar los reflectores? ¿Cuántos no son capaces de decir que van a trabajar y en verdad no lo hacen? ¿Cuántos son manejados por lo peor del sindicalismo mexicano? Y resulta que vemos la tele y pensamos que los problemas más importantes son los grandes problemas cuando es evidente que el problema no está en los grandes problemas sino en la suma de pequeños problemas que ocasionamos todos.

Resulta que si veo en retrospectiva mis fracasos y los fracasos de mi familia, veo que todos pudimos haber elegido hacerlo mejor. Mi abuelo pudo haber elegido estudiar y ser médico pero no quiso hacerlo. Mi padre pudo haber elegido titularse o comprarse una casa y no quiso hacerlo. Yo habría podido elegir ser mejor y más administrado... Pero hasta hace poco no lo había elegido. Y entonces, cuando no tenemos los resultados que esperamos, preferimos culpar al gobierno. "Si el gobierno tiene que educarme y darme créditos". "El gobierno tiene que acabar con la delincuencia..." Exiges pero tú no eres ni siquiera capaz de mantener a tus hijos en casa y educarlos para que sean gente de bien. Y dices "Es que hay necesidad", "es que TENGO que ir a trabajar" ¡Claro! Hoy tienes que trabajar como madre soltera porque preferiste ser una "mujer moderna", "satisfacer tus deseos", "ser plena", en vez de tener la precaución de buscar un hombre con el que pudieras formar una familia y no dejar a tus hijos al arbitrio de la educación del gobierno o la televisión.

La responsabilidad de las "crisis" es una responsabilidad compartida. El problema es que pensamos que es responsabilidad del gobierno. Y por eso parece que cuando vamos a un mitin de un candidato, estamos elogiando a Dios mismo. Parece que creemos que en verdad ellos son los que pueden sacar a una nación adelante. Que ellos van a ser capaces de traer prosperidad y felicidad a nuestras casas. Que ellos van a ser capaces de hacer que se cumplan las eternas promesas de la demagogia universal: "Generar más empleo, pagar menos impuestos, procurar más salud y combatir a los malosos, sea que ellos estén en casa como los narcos o sean los extraños enemigos de los que habla nuestro himno".

Y cuando nos damos cuenta de la mentira. Cuando nos percatamos de que la promesas de los dirigentes sólo son eso, entonces podemos adoptar la cínica actitud de despreocuparnos de nuestra responsabilidad ciudadana. De pensar que somos demócratas cuando vamos a votar, o somos demócratas cuando twitteamos en contra del gobierno, o somos demócratas cuando nos manifestamos en las calles porque hubo un fraude electoral. O... ¡No! Mejor decidimos ser demócratas anulando nuestro voto o de plano decidimos expresar nuestro enojo no yendo a votar.

Pero no. No podemos ser demócratas de cada seis años. Debemos cuidar de los minutos, nunca de las horas porque estas, se cuidan solas. Ser demócrata significa asumir nuestra propia responsabilidad. Tomar (en verdad tomar) las riendas de nuestras vidas y hacer que éstas sean de veras provechosas para la humanidad. Asumir el reto. Saber que sí, somo libres de hacer con nuestros cuerpos y con nuestros tiempos libres lo que nos venga en gana, pero que el país no se hará grande, ni habrá bienestar, cada vez que venga al mundo un niño no planeado de una relación pasajera o de una familia disfuncional; el país no será grande cada vez que vayamos a derrochar nuestro dinero en cantinas o con prostitutas. Tomar las riendas de nuestro país, significa que entendamos que nuestros hijos no se van a educar en una escuela, ni en una guardería y mucho menos encendiendo la televisión ni enseñándoles a ver telenovelas. Nuestra situación no va a mejorar cada vez que lleguemos tarde a nuestro trabajo ni cuando decidamos ser apáticos para emprender nuevos negocios o aprender cosas nuevas.

La pobreza no se va a acabar si no logramos hacer pequeños sacrificios para poder acabarla. El problema no son los ricos, ni la cúpula de poder de la que hablan algunos. El problema eres tú y soy yo. La pobreza no se va a acabar por la simple razón de que somos demasiado flojos y en vez de poder enseñarle a la persona de la esquina a que se supere, preferimos estirar la mano y darle $5 pesos. Todos esos son minutos que deberíamos cuidar pero que no queremos.

Yo me pregunto. ¿Alguien, alguno de nosotros seríamos tan tontos de ver a un drogadicto en la calle y darle $5,000 pesos para hacer un negocio y decirle "bueno, ten los $5,000 pesos y regreso en 6 años para ver si pudiste multiplicar el dinero"? Nadie lo haría, por la simple y sencilla razón de que sabemos que, muy probablemente, el drogadicto gastará esos $5,000 pesos en drogas.

Pues bien, así actuamos con nuestro gobierno. Tenemos una vaca gorda (bastante gorda) que alimentar. Una vaca gorda que es adicta al poder y al dinero... Y nosotros, en vez de involucrarnos en el desempeño de nuestra vaca, sólo decidimos votar cada 6 años, quejarnos si no gana nuestro candidato, o ni siquiera votar porque "NO CREEMOS EN LA DEMOCRACIA".

Bueno, tal vez "NO CREAS" en la democracia, pero cada vez que compras algo en una tienda, estás alimentando a esa vaca gorda y tú, ni siquiera eres capaz de ver qué es lo que hace la vaca con el dinero que le estás dando... Cada que compras algo, cada que te pagan un sueldo, la alimentas... No sólo son los $5,000 pesos que le podrías dar a un drogadicto en la calles: SON MILES DE PESOS QUE LE DAS MES CON MES.

Suena desolador. No suena desolador el hecho, sino el fondo. ¿Pobreza? Siempre ha habido. ¿Diferencia de clases? También. ¿Mal gobierno? Del mismo modo. ¿Violencia? Ni se diga. El panorama desolador radica en el hecho de que somos demócratas de cada 6 años y pensamos que nuestros problemas debe resolverlos esa vaca gorda adicta al poder y al dinero... Y que nuestra mejor respuesta sea: "ANULA TU VOTO". "NO VEAS EL DEBATE". Somos patéticos.

Sólo quiero terminar con algo. Que nada te espante. Parecen tiempos difíciles, pero son más difíciles si tú no haces lo que te corresponde. Este 2 de julio tienes que ir a votar y tienes que votar por alguien y no tomar la actitud adolescente de "Como no creo en la democracia, entonces anulo mi voto o no voto por nadie". Tienes que pensar en qué pasaría si tu decisión la imitaran todos. ¿Qué pasaría si en verdad nadie votara? ¿Regresaríamos a una dictadura? ¿A una monarquía? ¡Qué bien se ve que no conoces la historia, y no sabes de lo que hablas!

Ve y vota por alguien... Pero no te quedes ahí. Ese es el principio de la democracia. Piensa qué aciones diferentes vas a hacer en tu casa, con tu familia... En tu colonia, con tus vecinos... En tu iglesia, con tu comunidad.... En tu delegación o municipio, con tus ciudadanos... En tu trabajo, con tus compañeros... En tu país, con tus paisanos. Si todos supiéramos que las elecciones sólo son el principio de la democracia, pero no el fin de esta, estoy seguro que éstas dejarían de ser el show que hoy representan en los medios y comenzarían a tener sustancia. Preocuparte por las elecciones o tener miedo de lo que pueda pasar si gana x ó y candidato, significa cuidar de las horas. Pero eso resulta ocioso y poco práctico. En cambio, hacer lo que te corresponde en todo momento, pensando que cada acción que haces o que dejes de hacer repercutirá directamente en la paz mundial, en el desempeño de tu país y en la calidad de vida de tu familia, significa cuidar de los minutos. Yo prefiero cuidar de los minutos y tomar las riendas de mi propio destino. Eso es mejor que sólo votar (o no votar) y quejarse de todo pensando que hay un complot.

Sunday, May 13, 2012

Despertar de su tibieza a los corazones adormecidos

Nunca he estado en Barcelona. No aún. Seguro que hoy día es una de las ciudades del mundo más visitadas, más modernas y más cultas. Una de sus principales atracciones es, la aún inconclusa, Catedral de la Sagrada Familia.

En algún momento pensé que las catedrales tardaban cientos de años en construirse porque, en la antigüedad, las técnicas de construcción eran tan "viejas", que era muy difícil lograr que en poco tiempo pudiera construirse un templo que valiera la pena. Vienen a mi mente ejemplos como La Catedral de Nuestra Señora en París, La Catedral de los Reyes Magos en Colonia o incluso la Catedral de la Ciudad de México. Todas ellas tardaron siglos en construirse y de hecho no pudieron terminarse sino hasta recientemente (muy recientemente).

Pero, aunque aún no conozco Barcelona, he oído mucho hablar acerca de la Catedral de la Sagrada Familia cuyo principal arquitecto fue Antoni Gaudí, muerto en 1926. No, no fue el iniciador de la construcción, pero sí fue quien en verdad dio su vida para que la construcción se llevara acabo (y continúe). Dos son las frases célebres de este gran hombre (en proceso de ser beatificado) que me han conmovido hasta las lágrimas. Cuando la gente le preguntaba (e incluso lo presionaba) acerca de la fecha de conclusión de la catedral, su respuesta era simple y decía "No lo sé, El Dueño no tiene prisa". Evidentemente, el dueño de la obra, Dios, no tiene prisa y el arquitecto Gaudí lo sabía. Gaudí sabía perfectamente que la creación del Universo sólo tomo 7 días en sentido simbólico, pero que en el tiempo humano, ha tomado millones de años y que toda esta creación que tenemos al alcance ha sido perfecta. De este modo Gaudí decidió hacer algo majestuoso y perfecto... Y eso toma su tiempo.

La otra frase de Gaudí que más me ha conmovido es cuando le preguntaron acerca del motivo que él tenía para construir esa catedral, a lo que él contestó "Lo hago para despertar de su tibieza a los corazones adormecidos". Esta frase , al menos a mí, me hace llorar. ¿Por qué?


Porque aunque aún no conozco la catedral, el sólo hecho de haberla visto en unas fotografías de grandes dimensiones... El solo hecho de haber escuchado una extensa explicación acerca de su construcción... El sólo hecho de haber leído algunos de los libros que hablan sobre ella... Y, por supuesto, el sólo hecho de escuchar acerca de la vida de un hombre que dio toda su vida para servir a Dios poniendo todo su esfuerzo, tiempo, dedicación y hasta su vejez en construir aquella cosa, me conmovió, me despertó. Hizo darme cuenta de todo lo que tengo que hacer para que este mundo sea mejor.

Y sí, debo reconocer que mi corazón ha sido muchas veces muy tibio. Y no ha bastado con ser tibio, sino que se ha dado el lujo de mentirme, de mentirme a mí mismo diciéndome que todo lo que hago lo hago bien... Que en todo lo que hago doy mi mejor esfuerzo... Que yo no merezco sufrir, ni merezco apenarme, ni merezco sacrificarme. Sí, mi corazón medicore me ha hablado muchas veces al oído diciendo que no merezco esforzarme tanto, que ya habrá otro que haga las cosas que a mí me corresponden. Mi corazón mediocre me ha dicho muchas veces que me levante más tarde, que no me desvele, que así las cosas están bien o que otros habrán de mejorarlas.... Ese corazón adormecido me ha dicho cientos de veces que si no he podido alcanzar mis sueños, si no he podido ayudar a otros a conocer a Dios, a soñar o alcanzar sus sueños, es porque no se podía, porque era muy difícil... Porque no era necesario.

Hoy es 13 de mayo. Ha pasado ya la tercera parte del año y no, ni siquiera estoy cerca de alcanzar las metas que me propuse al principio del 2012. Hoy, desempolvando algunos papeles, me topé de nuevo con esa frase que llega hasta la médula de mis huesos. Quiero despertar de mi tibieza a este corazón que se la pasa mucho tiempo dormitando. Y sí, la gente puede pensar que soy trabajador, que soy estudioso y emprendedor y que soy una persona "amable" y con "cierto éxito". Pero muy en el fondo sé que aún puedo hacer más. Mucho más.

Si te pasa lo mismo que a mí, no dudes. Tú eres el indicado o la indicada. Hoy es el momento. Deja de esperar a que las cosas pasen y haz que sucedan. No te conformes con hacerlo bien... Hazlo perfecto.

Sunday, April 29, 2012

El mal pastor

Hubo un hombre que trabajaba en la ciudad. Todos los días se levantaba temprano para ir a su trabajo. Un poco triste, un poco cansado. A veces pensaba que perdía el tiempo, pero se había acostumbrado a obedecer. Y esa costumbre ya llevaba muchos años arraigada en su ser. Se quejaba. Se lamentaba. Siempre pensaba que su jefe lo podía hacer un poco mejor. De hecho podía hacerlo mucho mejor.

Cuando llegaba a casa, aquél trabajador llegaba harto, cansado, malhumorado. A penas y cruzaba alguna palabra con su esposa y sus hijos pensaban que ya estaba un poco amargado. Se sentaba, cenaba, encendía la televisión y la veía hasta tarde. Se quedaba dormido. Escuchaba el despertador.

Un día fue diferente. Al levantarse cayó de la escalera y despertó en el hospital. Entonces apareció un niño y le entregó un libro. Como estaba solo y enfermo y no podía levantarse de la cama, aquél hombre decidió abrir ese libro. Gran fue su sorpresa al ver que era un álbum de fotos de su infancia. En él aparecieron sus padres y sus hermanos, sus  primos y sus amigos. Por unos instantes el hombre pensó que moriría. Jamás había visto esas fotos y era demasiado extraño que un niño desconocido le diera un libro de esas características con fotos inéditas. El hombre pensó que agonizaba.

Aunque todas las fotos le parecieron fantásticas, sólo una llamó en verdad su atención. Él se encontraba trabajando muy duro cortando una madera para tapar un agujero que su primo había hecho en la casa del árbol. La foto mostraba sus lágrimas. Recordó cómo por descuido, aquél primo había dado un batazo dentro de la casa y cómo ésta se había roto. El niño lloró porque esa casa del árbol la habían construido con gran esfuerzo él y su padre. Por eso rápidamente había conseguido una madera para intentar repararla, porque el fruto de nuestras manos, siempre será un bien valioso para nosotros.

La siguiente página no era una foto, sino una carta con letra de un niño que decía: "No has sabido ser pastor de los bienes que te di. Haces mal el trabajo que muchos desearían tener. Lo haces cansado siempre pensando que no es el trabajo que merecías, que no estabas hecho para eso. Te mandé ahí para que fueras el pastor que guiara a la gente que te rodea, pero en vez de salvar a tu jefe, todo el día lo criticas y te quejas de las cosas que hace. Hiciste de tu espíritu un espíritu tan flojo, que ni siquiera guías a tus hijos, ni amas a tu esposa. Siempre deseaste por lo que nunca trabajaste y ahora, en el hospital, estás arrepentido".

La carta seguía diciendo. "Escogí la imagen de la casa del árbol porque te quiero como fuiste entonces. Amabas tanto la casa que habías construido con tu padre que lloraste al verla rota y dedicaste días y noches enteras para repararla. Pues bien, tú has construido también este mundo conmigo. Aunque no me has visto, siempre hemos estado juntos, construyendo este mundo en el que vives y que hoy está descompuesto. Has sido un mal pastor con los bienes y las personas que te he mandado. Ahora que lo sabes te ordeno que te cures y que vayas por el mundo sabiendo que yo te he nombrado pastor de mis ovejas y, aunque hayas sido malo hasta ahora, yo sé que serás inteligente para comenzar a ser ese pastor que estás llamado a ser."

El hombre se levantó de la cama y comenzó a cumplir la orden que Dios, El Buen Pastor, le había encomendado.

Friday, April 27, 2012

Ser sincero y estar sinceramente equivocado.

Dormía agitado. Cuando tienes 10 años y te dicen que en la casa donde duermes hay un fantasma, con toda seguridad dormirás agitado. El ambiente olía a fantasma y el insomnio no paraba. No paraba. Yo quería cerrar los ojos pero no había sueño, no había pesadez, no había cansancio. La casa era particularmente obscura y yo estaba particularmente asustado.

Entre los nervios, necesitaba ir al baño. El baño quedaba demasiado lejos y la casa era demasiado obscura. Pero después de sostener las ganas por más de una hora, y al ver que no amanecía, no me quedó más remedio que sobreponerme a mis miedos, descubrirme e ir con cuidado hasta el lugar donde me desharía del miedo.

Me levanté y estaba ahí. Ahí estaba el fantasma. No hablaba pero se movía. Agité la mano para decirle hola y me respondió el saludo. Parecía un niño como yo y me habría encantado que fuéramos amigos.

Regresé a mi cama y dormí.

Al otro día conté mi experiencia. Los adultos no me hicieron caso. Nadie creía que en verdad hubiera un fantasma en esa casa. Pero yo lo había visto y lo platicaba a todas las persona con que me topaba. Por fin, alguien vio que mis palabras eran sinceras. Que no era el invento de un niño. De ese niño que estaba seguro de decir la verdad.

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Han pasado más de 20 años de aquella experiencia. Quien siempre creyó en mis palabras fue mi abuela que ahora ya no está. Ella me dijo que tal vez no era un fantasma, sino que a veces se presentan almas que quieren decirnos algo o que tal vez era un ángel que Dios me había enviado para anunciarse.

Ayer, después de muchos años de no pisar esa casa, volví a ella. Dormí en aquélla cama donde se había presentado mi fantasma. La casa sigue idéntica. Ayer tampoco podía dormir y también tuve que ir al baño a media noche. Observé la pared y en efecto, AHÍ ESTABA EL FANTASMA!

Agité mi mano para saludarlo y me devolvió el saludo. Extrañamente lo hacía al mismo tiempo que yo lo hacía. Volví a agitarla: depacio, rápido. Observé durante algunos instantes. Y cuál fue mi sorpresa que al voltear y ver una tenue fuente de luz, casi imperceptible, me di cuenta de que ese que yo creí fantasma, era mi propia sombra que se reflejaba débilemtne ante las pequeñas luces de aquel despertador.

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Era un niño. Y no, no mentí. No le mentí a nadie y mi abuela sabía que yo era sincero y por eso me creyó. Sin embargo, la sinceridad no basta para conocer la verdad. Claro, es bueno ser sincero pero no pesemos la sinceridad en la balanza de lo verdadero. Cada una, sinceridad y verdad tienen su propia balanza.

Hoy día hay muchas voces: Voces religiosas, voces científicas , voces políticas, voces empresariales, voces laborales. Y entre tanto ruido fácilmente podemos aceptar como normas de verdad hechos y situaciones que las personas piensan ciertos y que los divulgan sinceramente. Pero, así como me pasó cuando yo era niño, es posible estar SINCERAMENTE EQUIVOCADO.

La historia del vagabundo y el espejo mágico

Cuarenta años llevaba el vagabundo fuera de casa. No necesitaba nada. Podía vivir bajo los puentes en la gran ciudad. Cuarenta años sin cortar su cabello. Cuarenta años sin afeitar su barba. Cuarenta años de una vida solitaria. A penas hablaba para conseguir un poco de comida o para huír de los policías.

Nadie habría creído que apenas, hacía cuarenta años, el vagabunddo había sido el alumno más brillante de su clase. El deportista mejor dotado. El chico más popular y buscado. Pero pensó que él no merecía todos esos talentos. Él se convenció de que su verdadera felicidad radicaba en no necesitar nada, en expresarse a través de su cuerpo descuidado, de las perforaciones que había hecho en su cuerpo y de los dolorosos tatuajes que había dibujado en su piel. Pensaba que era feliz. No necesitaba nada y mejor que sus palabras, se expresaba a través de su cuerpo. Eso pensaba.

Llegó la cita a la que debía acudir con la muerte. Así que de noche, la muerte se sentó a su lado y lo miró durante largo rato. Hasta que él, después de sentir su presencia, se despertó y le dijo que terminara pronto, que lo llevara a donde tuviera que llevarlo.

-No creas que va a ser así de sencillo -dijo la muerte.
-¿Qué tengo que hacer? -Respondió asustado el vagabundo.
-Primero debes contestar algunas preguntas.
-Comienza ahora.
-Llevas cuarenta años siendo un vagabundo... -dijo la muerte.
-Así es, muerte.
-Te has visto al espejo últimamente.
-Sí.
-¿Te gusta lo que ves?
-Pues así soy, amiga muerte. No soy de otra manera más que como soy.
-¿Has visto tus podridas uñas sucias?
-Sí, en efecto, así son mis uñas.
-¿Has pensado cómo hueles?
-Claro. La gente se aleja al verme. Prefiero que estén lejos. Además, yo confío plenamente en Dios y quiero que se haga su voluntad. Limpiarme es hacer mi voluntad y no dejar que la naturaleza fluya. No quiero consumir recursos que le corresponden a otros.
 -Entonces así eres. ¿Eres callado? ¿Eres sucio? ¿Eres vagabundo?
-Sí, eso soy muerte. Y así me siento feliz.
-Pues bien, antes de llevarte voy a enseñarte a un hombre al que admiro mucho.

La  muerte sacó de su bolsa un espejo mágico y deslizando por él sus manos, comenzaron a aparecer imágenes. En el espejo aparecía un apuesto hombre pulcro, que vestía de negro. La gente lo amaba. Miles de amigos lo rodeaban porque él era el sabio amigo que consolaba al triste con sus palabras. Ese hombre del espejo era un ingenioso empresario que no sólo ganaba mucho, sino que daba mucho. Él invertía su vida y sus riquezas de la mejor manera que podía enontrar. Su cuerpo era sano y bello, sus amistades eran buenas y duraderas, su esposa era hermosa y sus hijos crecían admirando a su padre y siguiendo su ejemplo.

Pasados cuarenta años, el espejo mostró al empresario, rendido en su cama, rodeado de sus hijos, su familia y amigos y apareció la muerte. Y en su última agonía, el buen empresario dio palabras de aliento a sus hijos y dijo: "No se conformen con ser lo que creen que son. El mundo va a querer etiquetarlos. El mundo va a decirles que tienen transtornos, que son incapaces, mediocres, que son indisciplinados, que son incompentes. Y lo que es peor, escuchar muy seguido acerca de sus incapacidades muy probablemente hará que ustedes terminen creyendo que en verdad son flojos, que en verdad son incompetentes, que en verdad son feos o incapaces".

El exitoso empresario del espejo continuó diciendo: "No importa qué etiqueta te ponga el mundo. De hecho pudiste haberte equivocado en el pasado. Pudiste haber sido flojo una parte de tu vida. Pudiste haber sido indisciplinado o mentiroso o ladrón. Pudiste haber sido tonto o ignorante o pecador. Pero eso ya pasó. Tú no eres lo que eres ni eres los errores de tu pasado. Tú eres lo que eres HOY. Cada día tú tienes la oportunidad de ser una persona diferente y cuando encuentres la persona que te gusta ser, no sólo seas diferente sino intenta que esa persona pueda ser mejor constantemente, mejor todo el tiempo. Es tu obligación hacer que esa persona sea más sana y más limpia. Más inteligente y preparada, más culta y elocuente, más amorosa y buena amiga. Estamos llamados a ser fecundos y a formar una familia. Estamos llamados a ser más, a crear más.  A disfrutar más. A ayudar más. El secreto es tener la disciplina de preguntarte cada instante de tu vida, cada momento de tu vida, cada segundo de tu vida, si lo que estás haciendo en ese instante te está convirtiendo en una mejor persona, en la persona con la que habrías soñado, la persona que quieres ser."

Mientras el empresario moribundo moría en su cama, la imagen del espejo iba desvaneciéndose. Y el vagabundo comenzó a llorar: "Yo era ese hombre del espejo. Yo sé que habría podido alcanzar esas grandes cosas. Pero no quise. Tuve miedo. No me lleves por favor. Dame la oportunidad de ser joven otra vez. Dame la oportunidad de regresar aunque sea cinco años y enderezar mi vida".

La muerte sonrió y entre gritos... se llevó el alma de aquel triste e inútil vagabundo.

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Este no es un cuento normal. Este es un cuento mágico. La muerte me ha prestado su espejo mágico. Sólo le pedí una condición. La condición era que todos los que leyeran este cuento, tuvieran al menos 24 horas sin llevarse a las almas que leyeran este cuento. Aprovechemos la oportunidad. Imagina entre tus manos ese espejo y mira la persona que serías este momento si hubieras tomado las decisiones importantes en tu vida. ¿Serías padre o madre? ¿Serías empresario o profesionista? ¿Estarías rodeado de amigos? ¿Viajarías? ¿Qué habrías hecho con tu vida si hubieras tomado las decisiones adecuadas?

¿Lo tienes claro? Pues bien has leído este cuento y la muerte se comprometió conmigo a que no morirías hoy y a que tendrías al menos 24 horas para empezar a hacer esos ajustes en tu vida. Sólo tienes 24 horas... No sé, tal vez, si a la muerte le gusta tu plan y te comprometes a seguirlo con fervor y disciplina, ella te recompense regalándote unos 10 años más de vida. O 20. O 50.

Sólo tienes 24 horas de tregua. ¡COMIENZA YA!


Thursday, April 26, 2012

Las tijeras oxidadas

Hubo una vez, en un mundo lejano, una habilidosa costurera que confeccionaba los vestidos de la reina. Cada noche, el rey ofrecía una fiesta a cientos de invitados, muchos de ellos provenientes de acaudalados reinos lejanos. La vanidosa reina siempre deseaba estrenar los vestidos más deslumbrantes para impactar con su belleza a sus invitados.

Como el trabajo era mucho, la costurera no salía de su taller dentro del castillo. Confeccionar diariamente un sofisticado vestido era una tarea difícil y no tenía tiempo para nada más. Después de 40 años de trabajar sin cesar, un día se sintió cansada. Habló con la reina y le dijo que necesitaba ayuda, que sus manos ya eran tiesas y que difícilmente podría seguir el ritmo de trabajo que había llevado durante los últimos 40 años.

La reina la miró con compasión y le dijo que era su deseo que ella siguiera a cargo de la confección de sus vestidos y que para ayudarla convocaría a las mejores costureras del reino y escogería a las dos más jóvenes y habilidosas para que estuvieran a su cargo. A partir de entonces ya no sería la solitaria costurera de la reina sino la maestra de costura del Reino. Ella sería la mente y las jóvenes serían sus ojos y sus manos.

Un día, trabajando con las nuevas costureras y un poco más descansada, la nueva maestra vio como una de las costureras tenía problemas para cortar una tela con las viejas tijeras de la maestra. Harta y desesperada, arrojó las tijeras a una cesta de desperdicios, convencida que esas tijeras no servían y que necesitaba unas nuevas. Pensó en hablar con la reina para pedir un par de tijeras nuevas.

-¿Por qué arrojaste las tijeras a los desperdicios?
-Es que estas tijeras ya no sirven.

La maestra se quedó pensando y le preguntó.

-¿Recuerdas el día que la reina nos pidió un vestido de seda verde y oro?
-Sí, lo recuerdo.
-Ese día echaste a perder 2 metros de la seda China más fina. Habría sido fácil para mí decirle a la reina que no servías, que no tenías las habilidades, ni los conocimientos suficientes para hacer este trabajo. Pero decidí ayudarte. Porque sé que tú no eres descuidada. Tal vez esa vez fuiste descuidada pero eso no te hace descuidada. Tal vez esa vez fuiste torpe, pero eso no te hace torpe. Esa vez ignorabas como tratar un lienzo de fina seda pero eso no te hace ignorante.

-Pues bien -continuó la maestra -estas tijeras no son inservibles. Simplemente, han dejado de cortar porque están oxidadas, porque les falta filo y porque tendremos que cambiar el remache para que dejen de ser tan duras. Pero eso no las hace unas tijeras inservibles.

-Aprende -concluyó la sabia maestra -a diferenciar la esencia de las cosas, de sus cualidades mejorables. No es que esas tijeras no sirvan, sólo hay que mejorarlas. No es que tú seas una mala costurera, tienes que aprender... Y mejorar.

Wednesday, April 25, 2012

El pozo y el árbol

-¿Cuánto debo ganar? - le preguntó el alumno al maestro.
-¿Por qué lo preguntas, querido discípulo? - respondió el maestro.
-Tú me has enseñado a ser humilde y tengo temor de buscar más de lo que merezco. De querer más de lo que mi alma necesita. De quitar a otros el pan que merecen. Cuando cobre por algún servicio y cuando gane una moneda de oro ¿debería buscar ganar dos o tres o hasta cuántas monedas de oro debería buscar después de haber satisfecho mis necesidades?

El maestro guardó silencio y lo miró a los ojos y viendo que dentro de su alumno había una expresión temerosa, respondió.

Los árboles no se hacen la misma pregunta. Ellos crecen y crecen. Si necesitan absorber más agua para crecer más, van a hacerlo. No se limitan. ¿Alguna vez has visto a un árbol que crezca hasta la mitad de sus capacidades? NO. Nunca. Ellos crecen todo lo que pueden. Amado discípulo, tú debes ser como los árboles. Es tu obligación ganar todo lo que puedas... Y si ganas menos de lo que puedes, serás infeliz porque sabrás que no estás haciendo lo mejor que puedes.

-Pero maestro, -replicó el alumno -¿No es verdad que intentar ganar todo lo que puedo me hace ambicioso y egoísta?
-Todo depende de la nobleza de tus intenciones. Tú puedes decidir ser un pozo o un árbol.
-No te comprendo, maestro.
-Mi muy amado discípulo. Si decides que tu corazón sea un pozo, absorberás todo lo que se te presente, pero nunca serás saciado. Siempre serás infeliz porque sabes que, no hay nada que llene ese pozo egoísta. Sin embargo, si decides ser un gran árbol, decidirás absorber toda el agua que puedas, toda la luz que puedas y todo el aire que puedas... Y eso tal vez te hará ambicioso, sí, pero nunca egoísta, porque sabes que todo eso que absorbas lo podrás convertir en deliciosos frutos que los demás disfruten y podrás ser un gran árbol que brinde su sombra a los afligidos.

Friday, January 7, 2011

Una inocente práctica de poder

Dicen que la mejor forma de aburrir a alguien es "diciéndolo todo".

Y no sólo eso, sino que también, hay un dicho que me gusta muchísimo y que reza: "Eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que dices".

Pues bien, hoy comprobé (un tanto de manera inocente) que el silencio puede hacerte más poderoso de lo que podrías imaginar. No puedo entrar en mayores detalles, simplemente diré los pasos que seguí para tener ese poder que necesitaba para un par de circunstancias:

1. Entérate de algo que pueda hacer vulnerable (o que pueda dar mayor poder) a alguien con más poder que tú.
2. Minimiza la importancia de tu información. Seguramente te enteraste porque hay más gente que lo sabe... Pero tú minimiza la importancia de ello ante sus ojos, para que ellos no sean los portadores de la noticia.
3. Guarda el secreto.
4. Mantente al pendiente de los acontecimientos que giran alrededor de las personas involucradas con la información.
5. Haz pública la información en el momento de "mayor vulnerabilidad" o cuando la persona más poderosa que tú necesite dar un paso más en el escalafón del poder. Él te llevará consigo.

Un abrazo

Tuesday, December 7, 2010

Mi Post Número 100 - Un poco triste

Cuando comencé este blog, nunca pensé llegar a los 100 posts. De hecho ahora me sorprendo... ¿Cuántas cosas solemos comenzar que nunca terminamos? O que abandonamos pronto. Las clases de karate, las de yoga, las de pintura, las de natación, las de guitarra... el trabajo 1, el trabajo 2, el trabajo 1,000... El negocio que nunca comenzamos, las palabras que nunca dijimos, las personas que nunca conocimos, las oportunidades que nunca aprovechamos.

Hoy estoy un poco triste. No me malentiendan. Estoy un poco triste pero no deprimido. Estoy un poco triste pero quiero seguir trabajando en mis sueños y en lo que este blog representa para mí, un mundo que deseo, UN MUNDO QUE DESEO PARA TODOS.

No sé bien a qué se deba mi tristeza. Puede ser, sin duda, el ambiente navideño que se comienza a oler... El ambiente reflexivo que, para las personas críticas, nos hace ver que realmente pudimos dar mucho más de lo que dimos. Ahorramos pequeños trozos de vida que hubieran retribuído más si los hubiéramos lanzado al viento para construir un mundo mejor. Pero nos da miedo. Nos da miedo cambiar... Preferimos "Ser Felices y PLENOS estando CÓMODOS", cuando la verdadera Felicidad no sólo se alcanza reflexionando sobre nosotros mismos, yendo a psicólogos e intentando "estar bien por dentro" pensando que todo está mal y que sólo nosotros, como dioses, somos perfectos. La verdadera felicidad sólo se alcanza regalándonos enteremanete a la vida. Dar más de lo que somos, ser más de lo que podemos, ser lo invencibles y poderosos que todos podemos ser.

Otra de las razones por las que estoy triste es lo que acabo de leer hace unas horas. Quiero transcribirlo. Sé que algunos me escucharán, pero pocos lo entenderán. Y bueno, realmente no me importa si lo entienden, sólo quiero expresar lo que G. Edward Griffin, escribe en The Creature from Jekyll Island.

El propósito de la fundación [la Junta General de Educación de EE.UU., lo que correspondería a la Secretaría de Educación Pública en México] era usar el poder del dinero para influir en la dirección del proyecto educativo, y no, como mucha gente creía entonces, mejorar el nivel de la educación en Estados Unidos... El objetivo era usar las aulas para enseñar hábitos que invitaran a la gente a ser pasiva y obediente con sus superiores. Se intentaba -y aún se hace- producir ciudadanos con la preparación suficiente para realizar un trabajo productivo bajo supervisión, pero no tan despiertos como para cuestionar la autoridad o para intentar trepar en la escala social. La verdadera educación se limitaba a los hijos y las hijas de las élites. Para el resto, lo mejor era producir trabajadores hábiles sin otra aspiración particular que disfrutar la vida.
Las palabras de Griffin resuenan en mis oídos desde hace unas horas que las leí. Todo concuerda. Todo lo que he leído durante los últimos 10 años, abrió mi mente para que hoy pudiera aceptar, sin mayor sospecha, las palabras de este autor.

Estudié durante 18 años de mi vida para aprender a alimentar un sistema económico... Para trabajar para los sueños de otros, para los negocios de los ricos y poderosos, para constituir parte fundamental en el desarrollo político de unas cuantas personas poderosas. He trabajado durante 2 años y medio en el Gobierno, poniendo mi inteligencia, mi empeño y mi libertad para darme cuenta de que los proyectos en los que he trabajado últimamente, no sirven a la sociedad... Sirven para catapultar las ambiciones de algunos cuantos políticos que quieren "lucirse" diciendo que somos un país con tecnología.

Por eso, me da risa el esquema educativo actual... ¿Cuántos de mis amigos no desean estudiar una Maestría o la estudiaron ya? Y no sólo eso, sino que cuando la estudian, me ven por debajo del hombro diciendo: "Pero tú... ¿Por qué no estudias una maestría, si eras tan bueno? No desaproveches la oportunidad..." ¿Qué es lo que pasa con todos mis amigos que estudian una maestría por las razones equivocadas? Simplente regresan a su país o se quedan trabajando en un país al que no pertenecen, ganando un sueldo que los hace esclavos de su estilo de vida, al pago de su beca financiemiento, alimentando las grandes coorporaciones que disponen de sus vidas, de su tiempo... Las corporaciones que deciden cuándo tienes vacaciones, cuándo te aumentan tu sueldo, cuándo te puedes enfermar, cuándo tienes que viajar y una larga lista de etcéteras.

Por eso la gente se sorprende cuando, siendo uno de los mejores promedios de una Universidad muy cara en México, decidí trabajar en una empresa pequeña en la cual creo... Por eso la gente se sorprende cuando invierto en negocios que parecen tontos, como enseñarle a la gente a ganar dinero en un día o hacer multiniveles o poner panaderías. "¿Qué no eras tan bueno?" Suelen preguntarme. "¿Qué no te va bien en tu carrera?"

La semana pasada fui por un permiso a la delegación para poder dar los cursos del Money Weekend. Uno de los datos que solicitan es si tienes estudios. Yo contesté que sí. "¿Qué estudios tienes?" me preguntaron. Yo respondí: "Estudié ingeniería en Telemática". Y la señorita me dice: "¡Qué mal que no tienes trabajo! Sí, caray, la cosa está muy dura". Para ella, hacer un negocio es duro... Y sólo tienes "permiso" para hacer algo "por tu cuenta" si no tienes trabajo. Para mí es duro canjear horas de mi libertad por unas cuantas monedas.

Luego, pasé a la siguiente ventanilla y el que atiende me pregunta... "¿Tienes otro trabajo?". "Sí", le dije. "¿Qué haces?". Respondí que era complicado. "Tengo 3 negocios y doy consultoría en sistemas". El me dijo: "Bueno, Ok, consultor en sistemas. ¿Y cuánto ganas?". Le dije cuánto percibo al mes. "Bueno, mejor lo voy a dejar en blanco."

Estamos tan dormidos como sociedad, tan deprimidos, tan inmóviles... Que cuando a la gente le propongo que trabajemos juntos para hacer algo diferente, se espantan. Cuando a la gente la invito a invertir parte de su sueldo en un proyecto innovador, las personas piensan que me los quiero transar. ¡Qué triste!!

Y más triste la influencia de la televisión. Cuando a la gente la invito a leer un libro de motivación, a escuchar un audio, a ver un video, la gente piensa que es algo así como "autoayuda"... Y luego sale el imbécil de Eugenio Derbez ridiculizando a los conferencistas motivacionales y esto les da herramientas a la gente para desconfiar de lo que es diferente a lo que hacen. Finalmente, Eugenio Derbez y sus secuasez son bufones al servicio del imperio, el imperio que prefiere dar basura a la gente...

Tampoco quiero ser un Gárgamel. Hay muchas cosas bellas en el sistema educativo y en la televisión. Pero también hay muchas cosas que nuestro sentido común, nuestros gobernantes, nuestra televisión y nuestra educación critican, que son muy buenas para la gente y que la gente las rechaza de manera automática como si se tratara de "El Coco".

Pues bien, estoy triste por eso que leí, pero tengo un gran compromiso con mi país y con mi sociedad. Quiero formar personas que promuevan el cambio... Gente poderosa que ayude a todos a dejar de ser un esclavo del sistema económico, de su trabajo, de las crisis financieras, de los miedos colectivos, de todo aquello que destruye al hombre y lo hace más animal, para construir ese mundo que deseo para todos.

Thursday, November 18, 2010

Pato o Águila

Hace unos días me llegó este documento a mi correo, el cual me pareció muy interesante, por lo que me gustaría compartirlo con ustedes, espero les guste.

PATO O AGUILA . . . tú decides

Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salió del auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi.

Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Willy, su chofer. Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.

Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera más rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable”

Rodrigo quedo impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, ¡¡limpio sin una mancha!!

Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo, “Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado”. Rodrigo bromeando le dijo: “No, preferiría un refresco” Willy sonrío y dijo: “No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja”. Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: “Tomare la Cola dietética”

Pasándole su bebida, Willy le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo el Reforma, Esto, Novedades y Selecciones…”

Al comenzar el viaje, Willy le paso a Rodrigo otro cartón plastificado, “Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”
Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenia el aire acondicionado prendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él. Luego le avisó cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si prefería lo dejaría solo en sus meditaciones. ...

“Dime Willy, -le pregunto asombrado Rodrigo- siempre has atendido a tus clientes así?”
Willy sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos dos años. Mis primero cinco años manejando los gaste la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio acerca del Dr. Dyer un “Gurú” del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Se diferente de tu competencia. No seas un pato. Se un águila. Los patos solo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo”.

“Esto me llego aquí, en medio de los ojos”, dijo Willy. “Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire alrededor a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios”.

“Se nota que los cambios te han pagado”, le dijo Rodrigo.

“Si, seguro que si”, le dijo Willy. “Mi primer año de águila duplique mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy.
Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio”.

Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal.

Posiblemente haya contado esta historia a más de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.

Willy el taxista, tomo una diferente alternativa:

El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.

No importa si trabajas en una oficina, en mantenimiento, eres maestro, Un servidor público, “político", ejecutivo, empleado o profesionista, ¿Cómo te comportas? ¿Te dedicas a hacer ruido y a quejarte? ¿Te estás elevando por encima de los otros?
Recuerda: ES TÚ DECISIÓN Y CADA VEZ TIENES MENOS TIEMPO PARA TOMARLA

Recibe los 7 dones del Espíritu Santo:
Sabiduría, Entendimiento, Ciencia, Consejo, Piedad, Temor de Dios y
Fortaleza úsalos para servir a tu comunidad y empieza por tu familia.
Que tus problemas sean menos, tus Bendiciones más y que sólo la
Felicidad entre por tu puerta.


Atentamente,
Un pato dispuesto a ser águila...

Quieres ser feliz un día : Véngate
Quieres ser feliz siempre: Perdona


DEJEMOS DE SONAR COMO PATOS Y CONVIRTAMONOS EN AGUILAS

UN ABRAZO

Monday, November 1, 2010

Primeros 2 Integrantes del G8.

A continuación presento la imagen de cómo se va conformando El Grupo de los 8. Iván y yo cerramos un trato el sábado. A más tardar, para mi próximo cumpleaños (17 de Octubre de 2011), después de que tengamos un flujo pasivo de $100,000 usd mensuales, haremos un viaje en helicóptero de 3 horas por toda la ciudad.

¿Quieres unirte al G8? Escríbeme a mi mail diazbarreiro@gmail.com y pongámonos de acuerdo.



Los 11 Hombres Más Ricos de la Historia



Muchos de mis amigos me preguntan las razones por las que en serio deseo ser el hombre más rico de la historia y dudan de que pueda lograrlo. La respuesta no es sencilla. De hecho algunos pueden pensar que quiero ser rico por vanidad, egoísmo, locura o... No sé. Aunque en muchas ocasiones he explicado la parábola de Cristo de El mal administrador, ahora he decidido escribir esta entrada en mi blog, explicando mi sed de éxito económico.



En esencia tengo 3 razones para querer ser no sólo el hombre más rico del mundo, sino el hombre más rico de la historia.



Primera.




Muchos de ustedes saben: mi educación fue esencialmente religiosa. Toda mi vida estudié en escuelas católicas y ahí aprendí cierta relación con respecto a las riquezas. De hecho una relación negativa con respecto a las riquezas. En resumen, el argumento por el que mi relación con la riqueza siempre fue negativa es la razón por la que muchos católicos decidimos ser pobres: Si Cristo era pobre, entonces la pobreza es una virtud. De hecho Cristo condena a los ricos diciendo que es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja a que un rico entre en el reino de los cielos.



Los santos fueron pobres...



Y evidentemente, durante toda mi vida me preparé para buscar virtud en la pobreza.



Sin embargo, después de leer algunos libros y de estudiar mejor el evangelio, me di cuenta que el Universo es infinitamente vasto y rico y que el hombre tiene la inteligencia de utilizar esa abundancia en su favor. En ese sentido, Dios es el ser más rico del universo y nosotros, como sus hijos, hemos recibido el regalo de la abundancia. Pero no una abundancia en "mal plan". Una abundancia fantástica que puede satisfacer nuestras necesidades y las necesidades de otros seres en la tierra.



No sólo leí algunos libros, sino que también comencé a estudiar las vidas de muchas personas muy ricas y me di cuenta que no sólo eran ricos, sino que en general, tenían cualidades humanas increíbles... De hecho, la mayoría de ellos entiende y entendió que ellos tan sólo eran "Administradores Temporales" de los bienes que custodiaban y por ello se convirtieron en grandes filántropos, apoyaron el arte, las ciencias, la educación, la salud, etc.



Por supuesto que la riqueza condenable es aquella que oprime a otros, que hace daño a la humanidad... Pero muchos personajes no hicieron su riqueza de ese modo sino que, al contrario, se la pasaron generando abundancia no sólo para ellos, sin para muchas personas en la tierra... Y eso fue lo que los hizo muy ricos.




Segunda.




Se considera que el hombre más rico de la historia ha sido John D. Rockefeller. Su fortuna alcanzó a ser unas 6 veces más grande que la de Bill Gates en sus mejores épocas ¿Saben en qué época hizo Rockefeller su fortuna? Alrededor del año 1900.



En el 1900 la humanidad a penas alcanzaba los 1,650,000,000 (mil seiscientos cincuenta millones de habitantes), las comunicaciones eran limitadas: No había aviones, no había teléfonos celulares, no había Internet.



Hoy día tenemos aviones, coches, internet, teléfonos celulares, computadoras y además, el mundo está a punto de alcanzar los siete mil millones de habitantes... Hoy el mundo es más abundante que nunca, nuestras industrias pueden contar con muchísimos más clientes potenciales que los que pudo tener Rockefeller.



Por lo tanto, cualquier razón que una persona pueda utilizar para decir que no tengo las posibilidades de ser el hombre más rico de la historia, se equivoca POR COMPLETO. H0y es el momento para hacer grandes fortunas... Las crisis no existen más que en la mente de los individuos. Si logramos sembrar esa semilla en las personas, seremos INMENSAMENTE RICOS. No importa que las grandes empresas y corporaciones sean gigantes y que nosotros seamos uno viles pigmeos... Como bien decía Newton, podemos montarnos sobre sus hombros para alcanzar resultados FANTÁSTICOS.



Tercera.



Cada peso que gano... cada peso que invierto... considero que es un don que Dios me ha regalado para poder ser no sólo un buen administrador, sino el mejor administrador e inversionista de la tierra.



Sí, tengo 29 años y a penas termino de salir de un grave bache financiero... Pero lo estoy logrando y sé que asociándome con la gente adecuada, no sólo yo seré inmensamente rico, sino que muchas personas a mi alrededor podrán gozar de riqueza y abundancia para disfrutar las mejores cosas de la vida.






Saludos



Luis

Friday, August 20, 2010

Gran lección sobre liderazgo



Transcripción:


Si han aprendido bastante sobre liderazgo y sobre cómo crear un movimiento, entonces observemos cómo se crea un movimiento, de comienzo a fin, en menos de 3 minutos, y analicemos cuidadosamente algunas de las lecciones obtenidas:


Un líder necesita el coraje para pararse solo en frente de una multitud y hacer el ridículo. Pero lo que él hace es tan simple que es casi instructivo. Esa es la clave. ¡Uno debe ser fácil de seguir!


Ahora llega el primer seguidor con un papel crucial: él demuestra públicamente a los demás cómo seguir al líder. Fíjense cómo el líder lo acepta como a un par, por lo que ya no se trata solamente del líder, ahora son ellos, en plural. Fíjense cómo él llama a sus amigos para que se unan. ¡Se necesita coraje para ser el primer seguidor! Uno se expone a la vista de todos y se enfrenta al ridículo. Ser el primer seguidor es una forma de liderazgo que por lo general se subestima. El primer seguidor transforma a un loco solitario en un líder. Si el líder es la piedra, el primer seguidor es la chispa que inicia el fuego.


La llegada del segundo seguidor representa un momento decisivo: es la prueba de que el primer seguidor lo está haciendo bien. Ahora ya no se trata de un loco solitario, ni de dos locos. Tres son multitud y la multitud es noticia.


Un movimiento debe ser público. Hay que asegurarse de que los demás vean más que sólo al líder. Todos tienen que ver a los seguidores, porque los nuevos seguidores imitan a los seguidores, no al líder.


Ahora aquí llegan 2 más, luego 3 más. Ahora tenemos impulso. ¡Éste es el punto crítico! ¡Ya tenemos un movimiento!


A medida que más gente se suma, unirse deja de ser riesgoso. Si antes miraban desde afuera, ahora no hay razón para no unirse. Ya no harán el ridículo, no se expondrán en soledad a la vista de los demás y podrán ser parte del grupo interno de la multitud si se apuran. Durante el próximo minuto verán al resto que prefiere ser parte de la multitud antes de pasar el ridículo por no unirse.


Señoras y señores: ¡así es cómo se crea un movimiento! Repasemos lo que aprendimos:


Si eres una versión del hombre que baila con su torso desnudo, completamente solo, recuerda la importancia de acoger y considerar a tus primeros seguidores como tus pares, poniendo claramente al movimiento en primer lugar y no a ti mismo.


Hazte público. ¡Se fácil de seguir!


Pero, ¿sabes cuál es la lección más importante de todo esto?


El liderazgo está sobreestimado.


Sí, todo comenzó con el hombre que baila con su torso desnudo, y él se ganó todo el crédito, pero ya vieron lo que pasó en realidad:


Fue el primer seguidor quien transformó a un loco solitario en un líder.


No habría movimiento sin el primer seguidor.


Siempre nos dicen que debemos ser líderes, pero eso en realidad no sería efectivo.


La mejor manera de crear un movimiento, si realmente les interesa, es seguir a un líder contagiosamente y mostrarle a los demás cómo hacerlo.


Cuando encuentren a un loco solitario haciendo algo grandioso, tengan el coraje de ser la primera persona en seguirlo.

Monday, June 14, 2010

Fábrica de Chingones

Como bien decía Octavio Paz, en México, la palabra chingar tiene muchas acepciones. De hecho, es una de esas palabras que suele utilizarse para todo: Para ofender y para elogiar, para hacer amigos o para ganar enemigos, para lamentarse o para vanagloriarse. Chingar, es la palabra mexicana por excelencia y es por esto que escribo este breve artículo.

Uno de los adjetivos que más utilizamos los mexicanos para referirnos a cuando algo nos gusta de manera exagerada es el de chingón. Y cuando nos referimos a una persona, ser chingón significa ser extremadamente bueno para algo. De modo que podríamos decir que Cuauhtémoc Blanco es un chingón para el futbol, Octavio Paz fue un escritor muy chingón y Carlos Slim es un chingón para los negocios.

Sin embargo, muy a menudo las personas nos conformamos con llamar chingones a gente que verdaderamente no es nada chingona en su vida, sólo porque en algún momento de su vida hizo algo bien. De modo que cuando un amigo se liga a una chica guapa le decimos que es muy chingón y yo mismo, cuando mi novia hacía algo espectacular en su trabajo, yo le decía: "Mi amor, eres una chingona".

Y en efecto, todas las personas, a lo largo de nuestra vida hacemos cosas que están bien hechas, cosas que a nadie se le ocurrieron y/o cosas que nos dejaron muy satisfechos. Lamentablemente, eso no nos ha hecho chingones: En general, no hemos destacado realmente en la sociedad, ni en los negocios, ni en nuestras familias. Sabemos que ni siquiera hemos sido comprometidos con nuestros sueños y mucho menos, con los sueños de los demás.

Después de haber estudiado durante varios años ¿qué es lo que hace chingona a la gente chingona? Decidí hacer un seminario de gente que es chingona en potencia, que por supuesto, quiera ser chingona en serio.

Aquí la única pregunta sería: ¿Qué estás, verdaderamente dispuesto a ofrecer para ser un verdadero Chingón?

Muchas veces, la gente no es chingona porque no sabe, verdaderamente lo que es ser chingón. Piensan que llegar temprano a su trabajo, los hace ser chingones, piensan que escalar un puesto los hace ser chingones, piensan que ganar un partido de futbol, ligarse a una chica, ganar más que sus amigos es ser chingón. Incluso hay gente despreciable, que piensa que es chingón o chingona porque "es mejor que su familia".

Pero a la hora de hacerle a esa gente algunas preguntas, nos damos cuenta de que su "chingonería", no era más que puro blof, pues a la hora de la verdad, en general son gente frustrada, que difícilmente cumple sus compromisos importantes, que muy pocas veces alcanza sus sueños, que termina siendo cínica y mediocre y que ni siquiera se da tiempo para apreciar las cosas más bellas de la vida.

Por eso estamos haciendo un estudio, evaluando a gente chingona, a ejecutivos de grandes empresas y a hombres y mujeres en general para saber, realmente, qué tan chingones son. Para eso, escribimos esta encuesta: ¿Qué tan chingón eres?