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Thursday, July 3, 2014

Más allá de poses

Acabo de leer el comentario en Facebook de un amigo. Copio su comentario:

Que vergüenza la niña esa que canta contra Holanda. Grita tus ofensas al aire sin darse cuenta que son parte de la misma cultura machista, homofóbica y misógina que le pagará menos que a su contraparte masculina, la hará sentir acosada cuando camine por la calle y la llamará puta cuando haga algo que se desvíe ligeramente del camino trazado para las mujeres por la virgen María.

Si bien entiendo que no es agradable ver a una jovencita insultando, lo que me molesta mucho es que para hacer su "análisis", se base en una serie de creencias absurdas.

Voy a hablar claro respecto a los insultos ocasionados en un estadio de futbol.

1. Si no le molesta a Dios, no debería molestarnos a los hombres.


A veces, nos rasgamos las vestiduras por innumerables acciones que otros hacen y que nos molestan, o nos incomodan. Sin embargo, vivimos vidas de desapego, de hedonismo y frivolidad que en verdad molestan a Dios y tienen a la humanidad sumida en un mar de tristeza y desolación. Entendamos que los insultos que se hacen en un estadio (o en este caso, en un video), son BROMA. Aunque yo también en el estadio he gritado algún insulto, eso no significa que odie al rival. Incluso podría recibir en mi casa y quitarme el pan de la boca, por dárselo a un hermano necesitado del equipo contrario.

Para todas estas personas que están muy preocupados por los insultos que se hacen a raíz de un juego, yo les preguntaría ¿qué porcentaje de sus ingresos destinan para acabar con el hambre del mundo? y no me contesten que para eso pagan impuestos, porque impuestos los pagan todos los empleados y esos pagan la calle que usan, el alumbrado público que los ilumina, la recolección de su basura y los bienes y servicios que por el sólo hecho de habitar una ciudad como esta, se generan. ¿Cuántos días al año invierten para ir a hacer felices a los niños abandonados, a los desahuciados en los hospitales, a los presos en las cárceles o a las viudas?

Como seres humanos encontramos que es muy fácil criticar lo poco importante pero es muy difícil accionar sobre lo importante, sobre esas cosas que si todos hiciéramos, cambiarían radicalmente al mundo y no sobre una grosera, sí, pero inocua canción sobre futbol.

2. La virgen María no es un estereotipo de feminidad.

Por supuesto, cuando se ignora la relevancia de una persona y se quiere criticar ciegamente, es muy fácil poner de ejemplo a quien desconoces. No juzgo a mi amigo, pero tampoco voy a permitir que usen el nombre de la Virgen María sin saber el significado que ella tiene para los Católicos.

Si bien la Virgen María es para nosotros el prototipo femenino, ella no es un símbolo de feminidad. Es decir, las mujeres modernas no son Marianas por el hecho de que deban ser amas de casa modelo y esposas abnegadas. Las mujeres Marianas son Marianas porque intentan, en la medida de sus posibilidades, seguir la voluntad de Dios. María, es el ejemplo perfecto para todos, hombres y mujeres, pues ella cumple, en todo momento de su vida, la voluntad de Dios.

Y ¿Cuál es la voluntad de Dios? María lo revela en las bodas de Caná, con su célebre frase: "Hagan todo lo que Él les diga". Cuando María dice eso, deja de tener importancia y le brinda toda la importancia a Jesús. Finalmente es lo único que desea la Virgen María, que le hagamos caso a Jesús. De modo que las mujeres modernas pueden salir, bailar, estudiar, vestir jeans, cantar, trabajar, enamorarse, ser profesionistas, deportistas, actrices, artistas o activistas, mamás o solteras... Lo único que pide la virgen es que hagan la voluntad de Jesús.

3. La voluntad de Jesús nos libera.

Y cuando hablamos de la voluntad de Jesús, a veces somos demasiado críticos. Pensamos que vino a imponer pesadas cargas que, en vez de liberarnos, nos atan, nos limitan, nos detienen. Todo lo contrario.

Jesús da un mensaje de amor a nuestros semejantes y por medio del amor nos regocijamos en la comunidad con Dios a través del prójimo. Pero ¿cómo ama Jesús?

Claro, podemos pensar que los insultos provocados en un estadio son causa de desamor. Y cedo la razón hasta un pequeño punto. Un insulto puede romper la comunión entre dos personas y hacer que estas se enojen. Sin embargo (y es el punto de este post), un insulto en son de broma, no quebranta (para nada) la comunión entre 2 personas. Amar como Jesús, significa no quebrantar la paz a través de la ira, las mentiras, los asesinatos, las bajas pasiones, la lujuria, la pereza, el desamor a nuestros padres y nuestros semejantes, la soberbia o la envida. Amar como Jesús implica dar de comer al hambriento, de beber al sediento, vestir al desnudo, visitar al preso y al enfermo. Ocuparnos ACTIVAMENTE por quien necesita.

Por supuesto, en un mundo ideal, no nos gustaría insultar a nadie. Pero entendiendo que el futbol es un juego y que, finalmente Robben fingió una falta, en ese contexto yo puedo decir: Pinche Robben, Putos holandeses, y seguir comulgando. ¿Por qué? Porque sé que si me encontrara a Robben en la calle enfermo, vería la manera de ayudarlo... Aunque no dejaría de pensar que por su culpa... México perdió el partido.

Por favor, amigos... No seamos más papistas que el Papa, ni nos escandalicemos por lo que no debemos. Arremetamos mejor contra el aborto, contra la pobreza, contra la injusticia. No contra las bromas.

La cultura machista, misógina y homofóbica, que menciona mi amigo, no es más que una cultura de desamor y es justo la que condenan Jesús y la Virgen María. Jesús vino a darle el lugar a la mujer como persona, como compañera, como igual.


Saturday, January 11, 2014

¿Existe el Karma?

El Karma no existe, es una mera invención de las religiones dhármicas que intenta explicar los males que suceden en las personas. Se escuda en el hecho de que es una ley universal de acción y reacción pero no funciona como una ley física, sino como una ley cósmica que no se puede medir ni contabilizar y mucho menos, demostrar. Creer en el Karma no es compatible con la fe cristiana y sólo nos desalienta, nos hace creer que somos esclavos de un destino y provoca que las personas confíen en la venganza.

Estoy comenzando una serie de artículos que pretenden descubrir si, en efecto, todas las religiones son iguales, o al menos, buscan lo mismo.

Últimamente (aunque supongo que el argumento no es tan reciente), he escuchado de muchas personas, decir que todas las religiones buscan lo mismo, que todas las religiones son iguales. Y que por ende, no importa cuál de ellas elijas, estarás en lo correcto porque en todas las religiones se enseñan el mismo tipo de prácticas de amor y liberación.

Sin embargo, cuando averiguamos un poco, nos damos cuenta de que es falso. Completamente. Si bien algunas religiones intentan buscar la felicidad y trascendencia del hombre (la plena felicidad), estoy convencido de que muchas de ellas eligen los caminos erróneos. Y si una religión que dice buscar la felicidad, propone los caminos erróneos, entonces, amigos míos, es una religión falsa, incoherente y que por ende, busca la perdición del hombre.

Con esto no quiero decir que quien practique un credo con fe, sea necesariamente malo. Sólo quiero afirmar que la mentira en verdad destruye al hombre y que si las personas que nacen en alguna religión no hacen las adecuaciones pertinentes para no desviar el camino de su alma pueden terminar viviendo infiernos que los aten a la maldad del mundo.

Por ejemplo, muy de moda están algunas religiones orientales, en particular las dhármicas como el budismo y el hinduísmo que por diversas razones han sido adoptadas por países cuyas culturas no correspondían a esas religiones. Aunque en diferentes religiones la definición de Karma varía un poco, en esencia se entiende por Karma una ley cósmica, universal, invisible e inmensurable que explica porqué las personas sufren determinados males al haber ejecutado males en su pasado, pudiendo ser el pasado inmediato o el pasado de una reencarnación anterior.

Pues bien, el solo hecho de creer en el Karma puede llevar a la perdición del hombre al creer que el Universo conspirará en contra de las personas que obran mal o de los enemigos que nos atacan. El Karma supone la ausencia de perdón y libertad y el hecho de que deben pagarse todos los males que se han realizado sobre la tierra. Pensar en el Karma es pensar en que existe una especie de venganza que la vida se cobra cuando alguien nos ataca. Al pensar que no podemos hacernos justicia por nuestra propia mano, queremos que la divinidad vengue las injurias, los oprobios, los falsos testimonios, el odio, la ira y el crimen que otros cometen hacia nuestra persona.

Por otro lado, el Karma también intenta explicar que cuando estamos bien, tenemos éxitos y abundancia, significa que en nuestra vida hemos actuado de manera buena y como reacción se obtienen los bienes deseados.

En el cristianismo la percepción es completamente diferente. En Mateo 20, 1-16 podemos encontrar cómo Dios, Nuestro Padre, a pesar de ser infinitamente justo, también es infinitamente misericordioso. En la parábola de los trabajadores de la viña, nos damos cuenta que, personas que pudieron haber llevado una vida de males y pecado, pueden pertenecer al reino de Dios incluso si sólo al final de su vida logran trabajar para Él. La justicia de Dios es excelsa, magnífica, magnánima. La justicia de Dios puede retribuir el ciento por uno a los que luchan por su causa  Marcos 10, 28-31 y nos exige que siempre perdonemos a nuestros hermanos y que jamás cobremos ojo por ojo y diente por diente (que sería una manera de simular una ley de acción y reacción). Nos pide que PERDONEMOS, hasta 70 veces 7, lo que en teología cristiana significa que perdonemos SIEMPRE, incluso cuando quien nos haya ofendido, no nos pida nuestro perdón. Mateo 18, 21-19,1.

Pues bien, cuando ponemos a competir al Karma contra el perdón, debe haber un ganador, pues ambos discrepan. La discrepancia es absoluta. No podemos creer que por un lado Dios actúa de manera vengativa con las personas que hacen mal y por otro lado exige que seamos justos a su manera, perdonando hasta 70 veces 7. Alguna de las dos opciones debe ser incorrecta y nos debe llevar a la perdición.

Si las personas actuáramos como dicen las religiones dhármicas que actúa el universo o la divinidad, viviríamos un infierno, como el que muchas veces vivimos cuando los individuos, las familias y las naciones hacen guerras, engendran odios y violencia, cobran ojo por ojo y diente por diente. ¿Cuál es la única actitud que nos puede llevar a la liberación? Seguir la ley que nos ha dado Dios: Perdonar. Y si fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios Gen 1,27  en definitiva no podemos creer que Dios por un lado nos exija perdonar y por otro lado Él mismo o su propia creación posea una ley vengativa de "CAUSA Y EFECTO", similar a la ley física de la acción y la reacción. Y no sólo eso, sino que además vemos que el mundo no se comporta de manera Kármica. Personas que viven en el pecado, que roban, que matan, etc., pueden llevar vidas plenas, llenas de riqueza y abundancia, mientras que personas llenas de virtudes y talentos, pueden pasar enfermos y en la pobreza, de ahí que santa Teresa dijera: "Señor, si así tratas a tus amigos, por eso tienes tan pocos".

No sólo teológicamente, sino en la realidad, vemos que Dios no se comporta de manera Kármica. Muy por el contrario, nos pide que perdonemos siempre, que oremos por nuestros enemigos y además, vemos que personas con vidas disipadas y malvadas pueden tener vida de riquezas, placeres y abundancia.

En este sentido, no podemos creer que el Karma exista y mucho menos podemos pensar que es compatible con la religión verdadera, la que fundó el propio Cristo: La Católica, Apostólica y Romana.

Sunday, December 29, 2013

Recuento de los dones recibidos en 2013

A veces, pienso que soy un ingrato. De esos grandes. El mismo Jesús se preguntaba porqué no todas las personas regresaban a agradecer cuando eran curados. No me gustaría ser como esos ciegos o como esos leprosos, que pasan de largo, siendo curados pero jamás agradecidos.

Es tanto el espacio infinito que tenemos por dentro... Y nada lo llena. Nada.

A veces pienso que soy un hipócrita. Pero no me gustaría ser como esos hipócritas que reciben su recompensa al ser visto en las iglesias. A veces pienso que debería enfocarme en pasar desapercibido... Pero también pienso que es importante invitar a la gente, ayudarla a que se enamore de Jesús. Y para ello debe haber un rostro.

No sé por dónde comenzar a agradecer todas las bendiciones que me dio mi Padre. Soy su consentido, jaja.

  1. Me regaló una inesperada participación en Toastmasters, la presidencia del club, la certificación internacional y los campeonatos en los concursos y ser de los mejores oradores del país.
  2. Me regaló la perseverancia en Aprendizaje Instantáneo y a cientos de personas que han descubierto lo maravilloso que es su cerebro.
  3. Me regaló una participación valiosa en la UNAM y la firma de 5 convenios.
  4. Me regaló un stand en la semana del emprendedor donde tocamos a cientos de personas.
  5. Me regaló la nueva participación en Pensiones Bancomer.
  6. Me regaló unas misiones tanto de Semana Santa como Navideñas, donde más que ayudar, fui definitivamente ayudado.
  7. Mantuvo a mis padres unidos y amorosos. Mis fieles amigos y grandes consejeros.
  8. Mantuvo a mi hermana sana y cada vez más cerca.
  9. Me regaló reencuentros y algunos viajes.
  10. Me mantuvo sano, completamente sano.
  11. Me regaló nuevos amigos.
  12. Me regaló la posibilidad de ayudar a algunos, de abrirles los ojos, de acercarlos a Dios incluso en su lecho de muerte y de ayudarles a conseguir sus sueños.
  13. Me regaló por primera vez en mi vida ir a ver a su Madre María en su día, el 12 de diciembre.
  14. Me siguió regalando el don de viejos amigos y de algunos nuevos como Martinique, Paulette, Willy, Luis Reynoso, Annie, Sofi, Marce, Geo, Bertha, Laura, María y Alexander, el Padre Alejandro y todos los JMSPs y Adoradores, Sergio y Lorea, Fernando Obregón, Jackie y Rodrigo Márquez Muro, Iván Ceballos y su mamá, José Manuel, mi tía Carmela, mi tía Mari Rosa, Fer Obregón, Luis Alonso y Cynthia, Gildardo Avendaño, Jalil y Adriana del Carmen, Adriana de la Fuente, Rosalinda, Alejandro Mancera, José Antonio Fonticoba, Hilda Ruiz, Maru Rodríguez, Tere García y Ricardo Arriaga, Omar Gordillo y Tania, Susana Serrano Green, Sergio Calvillo, Jhoanna, Alejandra y hasta la Monita de las Vasijas y tantas y tantas personas que con su ejemplo y su arduo trabajo me enseñaron a trabajar mejor.
  15. Mantuvo con bien el negocio de la familia.
  16. Me regaló el libro de "Más que un carpineto" que pulverizó cualquier posible duda que tuviera respecto a la Resurrección de Jesús.

Y podría seguir con la gran lista, pero lo más importante: Me dió la gracia de consagrar mi casa al Sagrado Corazón y de cumplir 9 primeros viernes a su bendito Corazón y de dedicarle 14 martes a San Antonio. Jesús mismo prometió que hacer los viernes al Sagrado Corazón, serían como un pasaporte al cielo. Ahora sólo quiero extender la devoción.

Definitivamente, Jesús superó mis metas. Para cada meta que me propuse, hice mi trabajo sí, pero Dios la superó con creces. Yo sólo fui su inconstante, inútil y pecador instrumento. Su albañil. Este albañil que quiere hacer más y más, pero que no tiene idea de cómo hacerlo. Espero poder ser instrumento para que este Reino, siga creciendo... Como se merece.

¿Qué quiero para el próximo año?


  1. Me encantaría que miles de personas en el mundo se enamoraran de su cerebro a través de Aprendizaje Instantáneo y por supuesto, enamorar a miles al Sagrado corazón.
  2. Me encantaría ser más constante con mi físico. Así que ya me inscribí a clases de algo... Y cuando lo haga muy bien les voy a presumir.
  3. Me encantaría dedicarme 100% de mi tiempo a Aprendizaje Instantáneo. Así que... para allá vamos.
  4. Me encantaría hacer la devoción a los 5 sábados de mes dedicados al Corazón de María.
  5. Y por supuesto... una intención muy especial.
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Tantos años trabajando pensando que mis solas fuerzas podían grandes cosas. ¡Qué equivocado estaba!

¡Dios mío! eres lo máximo de lo máximo. Gracias por enseñarme que sólo Tú bastas y sobras y que sólo Tú desbordas tu gracia entre tus fieles. Queremos Tanto y podemos tan poco, que sólo Tú eres quien puede hacer que nuestra vida sea plena. Te amo con mi corazón.




Tuesday, June 12, 2012

Cuando dudo

Cada vez que dudo, te recuerdo.
¡Qué fácil es olvidarse de la verdad cuando se respiran mentiras en el viento!

Cada vez que dudo, te invoco.
Mi mente de roca no sale sola a tu encuentro,
pero mi acto reflejo te clama por momentos.

Cada vez que maldigo me arrepiento.
Porque no hay canto más dulce que mi alma tuya bendiciendo.

Sunday, May 13, 2012

Despertar de su tibieza a los corazones adormecidos

Nunca he estado en Barcelona. No aún. Seguro que hoy día es una de las ciudades del mundo más visitadas, más modernas y más cultas. Una de sus principales atracciones es, la aún inconclusa, Catedral de la Sagrada Familia.

En algún momento pensé que las catedrales tardaban cientos de años en construirse porque, en la antigüedad, las técnicas de construcción eran tan "viejas", que era muy difícil lograr que en poco tiempo pudiera construirse un templo que valiera la pena. Vienen a mi mente ejemplos como La Catedral de Nuestra Señora en París, La Catedral de los Reyes Magos en Colonia o incluso la Catedral de la Ciudad de México. Todas ellas tardaron siglos en construirse y de hecho no pudieron terminarse sino hasta recientemente (muy recientemente).

Pero, aunque aún no conozco Barcelona, he oído mucho hablar acerca de la Catedral de la Sagrada Familia cuyo principal arquitecto fue Antoni Gaudí, muerto en 1926. No, no fue el iniciador de la construcción, pero sí fue quien en verdad dio su vida para que la construcción se llevara acabo (y continúe). Dos son las frases célebres de este gran hombre (en proceso de ser beatificado) que me han conmovido hasta las lágrimas. Cuando la gente le preguntaba (e incluso lo presionaba) acerca de la fecha de conclusión de la catedral, su respuesta era simple y decía "No lo sé, El Dueño no tiene prisa". Evidentemente, el dueño de la obra, Dios, no tiene prisa y el arquitecto Gaudí lo sabía. Gaudí sabía perfectamente que la creación del Universo sólo tomo 7 días en sentido simbólico, pero que en el tiempo humano, ha tomado millones de años y que toda esta creación que tenemos al alcance ha sido perfecta. De este modo Gaudí decidió hacer algo majestuoso y perfecto... Y eso toma su tiempo.

La otra frase de Gaudí que más me ha conmovido es cuando le preguntaron acerca del motivo que él tenía para construir esa catedral, a lo que él contestó "Lo hago para despertar de su tibieza a los corazones adormecidos". Esta frase , al menos a mí, me hace llorar. ¿Por qué?


Porque aunque aún no conozco la catedral, el sólo hecho de haberla visto en unas fotografías de grandes dimensiones... El solo hecho de haber escuchado una extensa explicación acerca de su construcción... El sólo hecho de haber leído algunos de los libros que hablan sobre ella... Y, por supuesto, el sólo hecho de escuchar acerca de la vida de un hombre que dio toda su vida para servir a Dios poniendo todo su esfuerzo, tiempo, dedicación y hasta su vejez en construir aquella cosa, me conmovió, me despertó. Hizo darme cuenta de todo lo que tengo que hacer para que este mundo sea mejor.

Y sí, debo reconocer que mi corazón ha sido muchas veces muy tibio. Y no ha bastado con ser tibio, sino que se ha dado el lujo de mentirme, de mentirme a mí mismo diciéndome que todo lo que hago lo hago bien... Que en todo lo que hago doy mi mejor esfuerzo... Que yo no merezco sufrir, ni merezco apenarme, ni merezco sacrificarme. Sí, mi corazón medicore me ha hablado muchas veces al oído diciendo que no merezco esforzarme tanto, que ya habrá otro que haga las cosas que a mí me corresponden. Mi corazón mediocre me ha dicho muchas veces que me levante más tarde, que no me desvele, que así las cosas están bien o que otros habrán de mejorarlas.... Ese corazón adormecido me ha dicho cientos de veces que si no he podido alcanzar mis sueños, si no he podido ayudar a otros a conocer a Dios, a soñar o alcanzar sus sueños, es porque no se podía, porque era muy difícil... Porque no era necesario.

Hoy es 13 de mayo. Ha pasado ya la tercera parte del año y no, ni siquiera estoy cerca de alcanzar las metas que me propuse al principio del 2012. Hoy, desempolvando algunos papeles, me topé de nuevo con esa frase que llega hasta la médula de mis huesos. Quiero despertar de mi tibieza a este corazón que se la pasa mucho tiempo dormitando. Y sí, la gente puede pensar que soy trabajador, que soy estudioso y emprendedor y que soy una persona "amable" y con "cierto éxito". Pero muy en el fondo sé que aún puedo hacer más. Mucho más.

Si te pasa lo mismo que a mí, no dudes. Tú eres el indicado o la indicada. Hoy es el momento. Deja de esperar a que las cosas pasen y haz que sucedan. No te conformes con hacerlo bien... Hazlo perfecto.

Thursday, May 10, 2012

La Ciudad de Dios y Extreme Makeover

Ya sé que este post lleva el título, por un lado, de una de las obras más conocidas de San Agustín: La Ciudad de Dios y por otro, el nombre de un programa de Televisión llamado Extreme Makeover. Debo reconocer que nunca he leído la obra de San Agustín (mal por mí) a pesar de que uno de mis profesores de la Universidad, el erudito Dr. José de Jesús Barba, nos ofreció que si alguno de sus alumnos prometíamos leer la obra completa, él mismo nos la regalaría. Aunque siempre me ha gustado la filosofía y la teología, en ese entonces (y supongo que ahora tampoco) no tenía tiempo para leer obra tan densa y no fui de los que aceptó la oferta (si es que alguno de mis compañeros lo hizo). Sin embargo, sé que un día no muy lejano, leeré la obra completa y espero estar asesorado por expertos en temas Agustinianos para que pueda sacar mejor provecho de su lectura.

Sin embargo, el título de este post no fue llamado así porque quiera referirme a la dicha obra. Aunque definitivamente mucho influyeron mis años de escuela para que ahora yo titule así esta entrada, el título que elegí de Ciudad de Dios se debe a que, en muchas ocasiones, me he puesto a pensar cómo debería ser el cielo. Y claro, no me refiero al cielo físico que volteamos a ver arriba de nosotros durante las noches despejadas y que nos deleita la pupila con sus estrellas, ni al azul intenso que en el día nos cubre y nos llena de luz. Me refiero más bien a ese lugar en donde, los que creemos, sabemos que gozaremos de la presencia de Dios cuando muramos.

Y aunque no sé mucho al respecto, algo he escuchado acerca de las palabras que dijo Jesús en las que decía que el reino de Dios estaba cerca, y aunque hay mucha gente que estudia mucho para poder descifrar letra por letra el verdadero significado de las palabras de Jesús, cuando yo recuerdo esas palabras que dicen: "El reino de Dios está cerca", pienso en varias cosas. Primero, en que Él, Dios mismo, se hizo hombre en la plenitud de los tiempos.  Hombre de carne y hueso, como el más desdichado de nosotros... Y como hombre vino a revelarnos las verdades simples que Dios, nuestro Padre, había puesto en nuestro corazón desde que fuimos creados pero que por soberbios y egoístas, queremos olvidar. Y claro, en el momento en el que Jesús viene a explicarnos con palitos y bolitas, con parábolas y con su ejemplo, qué es lo que El Padre espera de nuestras vidas humanas, el Reino de los Cielos se vuelve cercano a nosotros, porque deja de ser un misterio que debe ser revelado por gracia y se hace verdadera esa conversión de la que hemos oído mucho, esa conversión a través de la cual "el verbo, las palabras grabadas con fuego en nuestros corazones", se hacen "carne", es decir, realidad ante nuestros ojos a través de la persona de Jesucristo. Ya no es sólo la conciencia que Dios puso invisible a nosotros la que nos dicta cómo actuar, sino los ejemplos de El Mismo Dios hecho hombre.

Sin embargo, no es lo único en lo que pienso cuando recuerdo las palabras "El reino de Dios está cerca". En segundo lugar pienso en el momento de nuestra muerte. Hay una canción muy linda que dice "Soy tan sólo viento sediento y pronto me iré". Y es verdad... La vida dura sólo un instante y además, no  podemos estar seguros del día exacto en que moriremos. Cuando pensamos que morir nos llevará al reino definitivo de Dios, también podemos estar seguros de que el Reino de Dios está cerca porque la vida es muy corta.

Pero en tercer lugar, y este es el motivo por el cual escribí mi post, cuando pienso en que el reino de Dios está cerca, pienso en que, a pesar de las tremendas estupideces que hemos hecho como humanos (guerras, mentiras, despilfarros, asesinatos, pobreza, desigualdad, intolerancia, desamor, odio, etc.) tengo fe en que los seres humanos, en conjunto, somos cada vez mejores. Cada día habemos más buenas personas. Cada día se construyen mejores lazos de amistad y concordia. Y creo que también eso significa que el Reino de Dios está cerca. Cada vez estamos más cerca de alcanzar la paz que Dios hizo para nosotros y cada vez estamos más cerca de que todo el mundo conozca a Jesús.

Por eso escribí este post, porque pienso que el programa de Extreme Makeover Home Edition, es un muy buen ejemplo de cómo los seres humanos construimos día a día la Ciudad de Dios en esta tierra y cómo me imagino que viviremos en el cielo en la definitiva Ciudad de Dios. Aunque sé que es un programa que lleva varios años al aire, yo nunca había visto completo ningún capítulo, hasta ayer. Para quien no lo haya disfrutado nunca, Extreme Makeover es un programa de televisión en el que se selecciona alguna familia con algún problema que pueda ser solucionado mediante la remodelación EXTREMA de su casa. En general se inscriben personas que no tienen una casa o que viven en casas con serios problemas para habitar en ellas. Adicionalmente, estas familias que se inscriben deben tener algún problema especial que les impida remodelar o conseguir por medios propios su casa. Generalmente estas familias también han sufrido la pérdida del proveedor principal del hogar o tienen en casa algún familiar con discapacidad.

Pues bien, la producción del programa escoge alguna familia con las características que les menciono y contratan a un grupo de expertos para que en 7 días, construyan una casa increíble. Para poder hacerlo, piden ayuda a todo el vecindario para crear un fondo para poder mandar a la familia de vacaciones durante 7 días y construir la casa. Es impresionante ver cómo el grupo de expertos construye una casa tan fantástica en tan poco tiempo y cómo todos: conductores del programa, diseñadores, constructores, comunidad y beneficiarios, funcionan como una gran familia que se ama para conseguir un objetivo común.

Retomando lo que decía hace algunos párrafos. Yo no sé cómo vaya a ser el cielo cuando muramos. A veces me gusta imaginar que va a ser un poco como aquí, en este mundo, pero perfecto. Y cuando pienso en perfecto, no pienso en que nunca vayamos a volver a tener alguna tristeza, o algún dolorcito, o algún disgusto. Tampoco pienso que vayamos a tener todo lo que deseamos. Cuando pienso en perfecto, pienso que el cielo va a estar LLENO DE DIOS, por ejemplo, lleno de esas pequeñas comunidades que funcionan como Extreme Makeover. Pienso que cuando haya alguna necesidad de algún miembro de la comunidad, toda ésta, sin reservas, sin necesidad de buscar un beneficio y sin la vanidad de sobresalir, colaborará para ayudar... Sin dobles intenciones, con convicción, sin flojera... Por amor.

Así se comporta la verdadera Ciudad de Dios y esa es una de las características de el nombre de Mi Blog: "El Mundo que Deseo para Todos".

Thursday, December 30, 2010

Adiós al 2010... Bienvenido 2011

Mírate!! ¿Dónde estás? ¿Cuántos años tienes? ¿Donde te encuentras hoy?

Sin conocerte, hoy te puedo decir que estás justo en el lugar a donde te condujeron tus decisiones pasadas.

No importa en dónde te encuentres. No importa si estás en la cima de la gloria o en el fondo del abismo. Hoy te encuentras en el lugar donde te condujeron tus decisiones. ¿Por qué? Porque eres libre y esa libertad te ha guiado al lugar donde te encuentras.

Si estás en la cima... Felicidades. Tal vez seas la envidia de muchos. Tal vez estés muy conforme con lo que has logrado en tu vida y eso es fantástico.

Sólo te pido que si hoy estás en la cima, tengas cuidado con algunas cosas. Dicen que nunca tienes que compararte con nadie. Si te comparas con los que están abajo de ti, siempre estarás en la Gloria... Pero nunca tendrás retos. Si te comparas con los que están por encima tuyo, es muy probable que te frustres y te amargues... Finalmente, cuando ves a una persona exitosa, sólo ves la punta del iceberg, la máscara. Nunca sabes todo lo que esa persona ha tenido que vivir, ha tenido que hacer, para estar donde se encuentra.

Si te encuentras en la cima, no seas cínico. Reconoce que, por muy bien que estés, siempre podrías estar mejor. Recuerda que no siempre has hecho las cosas que debes... Que tal vez, si las hubieras hecho, hoy habrías conquistado una cima más alta de la que pisas hoy día. Nunca te conformes con lo que has alcanzado. El espíritu humano es infinito, por lo que tus capacidades son infinitas... NO LO CONOCES TODO. No todo lo que piensas es correcto. Siempre habrá formas nuevas de hacer las cosas, formas diferentes de ser grande y de apreciar la belleza. Si este 2010 lo terminas en la punta de una cima, rercuerda que siempre habrá cimas más altas que alcanzar y que Dios te ha puesto la capacidad para descubrir esas cimas y alcanzarlas.

Por el contrario, si hoy te encuentras en el fondo de un abismo, jamás te diría: "Ay, pero mira cuánta gente hay que sufre más que tú, no estás tan mal". Jamás te diría eso. Eso lo único que genera es hacerte conformista. Sin embargo, antes de tomar una decisión, antes de seguir enojándote más y más con la vida, voltea a tu alrededor y AGRADECE TODO LO QUE TIENES. Finalmente, el abismo en donde te encuentras puede ser una cima de alguna situación en tu vida. No te compares con otros y piensa si en algún sentido, ese abismo correspondería a una cima en tu vida.

Inmediatamente después de haber agradecido, pon manos a la obra. ¿Qué decisiones específicas te han llevado hasta donde estás? Analiza cuáles de esas decisiones puedes revertir o cambiar el rumbo. Obviamente, si en el pasado decidiste tener 10 hijos y ahora estás quebrado económicamente por esa decisión, esa es de las decisiones que no puedes revertir. Ya tienes 10 hijos y ni modo de deshacerte de ellos. Bueno, podrías deshacerte de ellos, pero tal vez el "remedio" te lleve a un abismo más hondo del que ahora vives.

Una vez que hayas pensado cuáles de tus decisiones puedes revertir, comienza. Incluso algunas de las cosas que tienes que hacer no tienen que ver con revertir decisiones, sino con tomar una determinación que comience a hacerte caminar hacia una cima. Hay magia en nuestro actuar y en nuestro destino cuando tomamos una decisión y hacemos las cosas necesarias para lograr hacer eso que decidimos. Piénsalo bien. Si la decisión es dejar de hacer algunas cosas, eliminar algunos vicios, empieza HOY. HOY MISMO. Eso comenzará a generar confianza en ti mismo...

Muy por el contrario, si la decisión consiste en comenzar a hacer cosas que nunca has hecho, o mejor aún, que llevas tiempo de no hacer, comienza a hacerlas hoy. Comienza hoy por limpiar tu espacio, por construir un nuevo currículum, por escribirle una carta a tu esposa, con darle una caricia a tu hijo. Muévete. Hoy puedes comenzar a cambiar el rumbo de las cosas y sólo falta que comiences. No tienes que esperarte a mañana... ¿Cuál es tu objetivo??? Muchas veces, cuando estamos en el fondo de un abismo olvidamos cuál es nuestro objetivo. Y lo entiendo... Tal vez ahora estés tan ciego por tus fracasos que olvides realmente hacia dónde estás caminando... Pero ¡no importa! Al menos ponte una meta a corto plazo, a muy corto plazo. Y CÚMPLELA. Cúmplela hoy mismo o mañana. Esto te dará confianza en ti mismo y una cascada de ilusiones hermosas que muy pronto harán que veas la luz de un nuevo día.

Recuerda que Dios nunca te deja solo y que el 2010 se ha terminado... Sólo te queda lo que haces a partir de hoy, primero de enero de 2011.

Con amor.

Luis

Wednesday, October 27, 2010

El día de muertos

Hace algunos días, me preguntaba ¿cómo festejarían a los muertos en otros países? En muchas ocasiones no sabemos muy bien cómo piensan los otros o cómo se comportan con respecto a ciertas cosas. Aunque todos sabemos que moriremos, las reacciones respecto a la muerte suelen ser distintas según la cultura. Incluso en diferentes países católicos la percepción de la muerte es distinta.

Investigando acerca de esto, me encontré un artículo en catholic.net. Quise hacer un resumen pero el artículo es tan bueno que vale la pena compartir un extracto completo.

El Día de Muertos en América Latina

¿Qué decir del Día de los Muertos en América Latina? Para empezar es toda una fiesta, llena de colores y motivos alegres... que refieren a la muerte, pero a la muerte desde otra perspectiva. Con la herencia de la cultura indígena, los latinoamericanos que festejan el Día de los Muertos aprovechan esta ocasión para acercarse a sus queridos difuntos y celebrar la vida. Aunque el Día de los Muertos se relaciona sólo con México, son varios los países latinoamericanos que conmemoran esta fecha, cada uno de forma diferente...

México: el lugar señalado

En México, debido a su cercanía con Estados Unidos la fiesta de Halloween se ha hecho muy popular, pero es el Día de los Muertos el principal en el calendario mexicano. Mientras que en los pueblos y pequeñas ciudades el Día de los Muertos se celebra según la tradición, también se celebra en las ciudades con un toque de modernidad.

Por lo general el momento principal es cuando la gente va al camposanto en la noche y adorna las tumbas, principalmente usando una flor naranja llamada xempazuchitl. En las casas se hace un altar en honor a los parientes difuntos, en los que se colocan fotos de ellos, alimentos y bebidas para que el difunto en la noche venga a recordar esos gustos de su vida mundana.

Guatemala: una fiesta con flores

En Guatemala se tiene la creencia de que las ánimas benditas salen de los cementerios y aparecen en algunos lugares. Muchos dejan los altares caseros con un vaso de agua, una veladora y una fotografía del difunto. Por ello, desde días antes de la festividad, muchos decoran las tumbas o las limpian. Algo muy típico en Guatemala es la flor de muerto, de color amarillo, que sólo florece en esta época, además del ciprés, utilizados para la decoración de las casas y lugares de reunión donde las celebraciones privadas entre familiares y amigos incluyen un gran banquete.

En esta celebración también aparecen algunas revelaciones y son muchos los creyentes que aseguran tener visiones de los difuntos u oír cosas extrañas que señalan su presencia.

Perú: agasajando a los muertos

En las zonas rurales los peruanos creen fielmente que las almas de los muertos regresan para disfrutar de los altares que se preparan en las casas con objetos que reflejan algún aspecto de la vida de la persona fallecida. En los altares dedicados al difunto se ubica su foto, velas y flores que llevarán al cementerio al siguiente día. Las ofrendas para el fallecido incluyen comidas que el difunto disfrutaba cuando estaba con vida o alguna cosa con importancia para él. La costumbre es dejar las ofrendas durante toda la noche, para que el difunto pueda tener tiempo de disfrutarlas. Al siguiente día, se reza la comida o bebida que fue puesta para el muerto y una vez que la oración ha sido hecha todos pueden disfrutar del especial almuerzo. El momento más emotivo se da en el cementerio, donde los allegados al difunto visitan su tumba y dejan flores en honor a su memoria.

En las áreas urbanas de Perú, el día de los Muertos también es celebrado, pero un poco diferente y en lugar de poner las ofrendas para velarlas toda la noche, la gente simplemente pone las ofrendas el 2 de noviembre. Al atardecer las familias van al cementerio a visitar a sus muertos y dejarles flores. Esta fecha se ve con alegría y la celebración muestra esa felicidad en la que familiares y amigos se reúnen en la casa del fallecido para recordarlo. Durante esta pequeña reunión se acostumbra tomar café, mientras se conversa y recuerdan cosas del difunto.

Venezuela: de visita al cementerio

En Venezuela la procesión va por dentro. Un poco olvidada la tradición del Día de los Muertos, lo venezolanos se toman esta fecha para rendir honor a sus muertos y llevarles flores al cementerio. No hay ritos o fiestas importantes, sino un tiempo para recordar a los que se han ido en la privacidad del hogar. También se aprovecha para limpiar y adornar las tumbas.

El Salvador: raíces de tradición

En El Salvador el Día de los Muertos se celebra el 2 de noviembre. Aunque en menor escala que las grandes fiestas de otros países, los salvadoreños siguen la tradición de sus raíces y recuerdan a los difuntos en este día, pero más que recordar, es un día en el que se celebra la vida de los que siguen aquí.

Nicaragua: durmiendo con los muertos

Los nicaragüenses se toman muy en serio esta fecha y van mucho más allá de cualquier ofrenda u homenaje que alguien puede hacer. El Día de los Muertos en Nicaragua se festeja en el cementerio y por la noche, algo que a simple vista parece terrorífico y por lo que muy pocas personas en el mundo están dispuestas a pasar. Sin embargo los nicaragüenses elijan esta forma para honrar a sus difuntos: pasan una noche con ellos. Sí, es la ocasión en que los nicaragüenses van al panteón en la noche y se duermen al lado de las tumbas de sus familiares.

Honduras, Costa Rica y Colombia: la fiesta religiosa

Es en Honduras, Costa Rica y Colombia donde los creyentes asisten a los cementerios para llevar romerías de amor, es decir, ofrendas en símbolo de agradecimiento a los favores concedidos por los santos en favor de sus seres queridos. Es por eso que en ambos países el pueblo llega el 1 de noviembre a los cementerios con coronas y palmas para adornar las sepulturas y rendir homenaje a los que se fueron. También se concurre a la Iglesia para rezar por los difuntos y pedir por la salud y felicidad de los vivos.

Ecuador: un verdadero banquete

El Día de los Muertos es en Ecuador una verdadera fiesta. Las familias se reúnen alrededor de una comida tradicional: guaguas de pan (figuras de pan con forma de niños), acompañadas con la colada morada, una bebida hecha a base de maíz violeta, de moras y de otras frutas.

Algunas comunidades indígenas celebran aún un antiguo rito, el encuentro con el fiel difunto durante una comida sobre su tumba. Según la creencia, el muerto vuelve cada año, entonces hay que prepararle sus platos preferidos. Los vivos esperan que el invitado haya terminado de comer, antes de servirse. Muchas veces, sólo les quedan les sobras… En algunas regiones se le trae además las armas y los objetos que le eran valiosos, o se le invita también a jugar al Juego del Piruruy (un juego de dados). Según la suerte que tire, se pueden conocer sus necesidades o sus reproches. Y gracias a este dado tallado en un hueso de llama, se pueden también resolver los desacuerdos...

Sunday, September 19, 2010

El mal administrador :)

Hoy le tocó el turno a mi evangelio favorito.

La parábola del mal administrador.

Para los que me conocen, saben que hace algunos años, escribí un enunciado de misión de vida que dice lo siguiente: "Soy príncipe del universo, hijo predilecto de Dios y el mejor administrador e inversionista de los bienes de Dios en esta tierra".


¿Megalómano? Tal vez. Sé que actualmente hay muchos mejores inversionistas y mejores administradores de los bienes de Dios. Pero mi fe sabe que al menos soy eso en potencia y me gusta jugar a repetirme esa frase.


Sin embargo, aunque algunos de mis amigos más cercanos conocen mi enunciado de misión de vida, creo que ninguno sabe cuál es la razón por la que elegí la frase. Hoy que el evangelio me hizo recordar algunas cosas, quiero contarles la historia.


La frase consta de 3 partes. La parte de ser Príncipe, la parte de ser administrador y la parte de ser inversionista. De hecho, no crean que mi enunciado fue escrito a la primera. Antes que ese enunciado tuve algunos otros e incluso este enunciado final estuvo escrito en 3 etapas, las cuales conformaron las 3 partes.


La primer frase fue simple. Siempre me gustó mucho la explicación del Padre Nuestro. Saberme hijo de Dios, desde muy niño, me hizo muy feliz. Todas las mañanas y las noches le pedía Pan a PapaDios y desde que me enteré que si mi papá me quería mucho, entonces Dios me amaba un número infinito de veces más, entonces me sentí amado. Sin embargo, mi experiencia de la infancia no fue definitiva en la redacción de mi enunciado. La razón definitiva fue una diferente.


Hace algunos años, escuchaba al canta autor Facundo Cabral en una entrevista y contaba que en una ocasión, deambulaba por las calles, pobre y sin zapatos cuando un señor le dijo, "Oye tú, príncipe, ¡ven para acá!" El pobre joven, al ver que alguien se refería hacia él como príncipe, le dijo al señor "No, señor. Me confunde. ¿Qué voy yo a ser príncipe, si soy un pobre mendigo?" Entonces el señor contestó."Claro que eres príncipe o ¿cómo quieres que llame al hijo del Rey del Universo?"


Desde entonces me percaté de la importancia que tiene el llamarnos hijos de Dios y la importancia que tiene sentirnos príncipes. Por eso agregué esa frase a mi enunciado de misión de vida. Y si soy un príncipe, tengo que comportarme como tal.


La segunda parte de mi enunciado de misión, es precisamente esa que reza que soy el mejor administrador de los bienes de Dios en la tierra. Y esa parte la articulé también hace algunos años, después de oír el evangelio que se leyó en la misa de hoy.


Jesús habla, en el Evangelio de Lucas, de un administrador que hizo malos negocios con los bienes de su amo por lo que el amo decidió despedirlo. Al ver el administrador que se quedaría sin trabajo, decidió hacer algunos artilugios con los deudores de su amo para que, una vez que se quedara pobre y sin empleo, lo recibieran en sus casas. Entonces el administrador, renunció a parte de las ganancias que le tocaban de los bienes de su amo, para perdonar algunas deudas a los deudores y de este modo, ganar amigos. El evangelio termina diciendo que en general somos más hábiles para hacer negocios con los bienes de la tierra que para hacer "negocios" con los bienes del cielo.


Pues bien, en ese entonces me quedó el saco y pensé: Finalmente, cada uno de nosotros somos los administradores de los bienes que nos da Dios. Nada es nuestro pues llegamos sin nada y nos vamos sin nada. Ni siquiera la vida es nuestra pues no la pedimos y tampoco decidimos cuándo nos es quitada. De modo que, entendiendo esto, decidí intentar convertirme no sólo en un administrador de los bienes de Dios en la tierra... sino en el MEJOR administrador de sus bienes, comenzando con mi vida.


Y por último, decidí ser el mejor inversionista cuando leí algunos libros de Robert Kiyosaki en los que argumenta que la mejor manera para tener riquezas es siendo inversionistas, pues hacemos que el dinero trabaje para nosotros. Entonces recordé el evangelio donde Jesús dice: "El Sábado está hecho para el hombre, no el hombre para el sábado". Pensé que lo mismo sucedía con el dinero. Muchas veces (y tal vez eso me siga pasando), me la paso trabajando en exceso, con miles de preocupaciones y dejo de entender que, finalmente, el trabajo y el dinero, se hicieron para glorificar al hombre, se hicieron para beneficio y beneplácito del hombre y no para hacernos esclavos semi-robotizados de un estilo de vida. Por eso decidí convertirme no sólo en un inversionista, sino en el mejor inversionista que pudiera poner los bienes de la tierra no sólo a mi servicio, sino al servicio de todos los hombres del mundo.


El evangelio de hoy me recuerda que tengo una misión muy grande que cumplir y que busco gente que quiera ayudarme a cumplirla...


Gracias por leerme.


Luis

Saturday, January 16, 2010

Matrimonios homosexuales: Cuestión de amor.

Las discusiones se acaloran. Hablan las personas públicas y generan controversia. Por un lado, un grupo de personas se siente marginado y excluido. Por otro, la certeza de que la decisión es un insulto a la familia. Entonces se levantan voces contra unos y contra otros. Parece mentira pero siglos después, se ha levantado otra de las tantas torres de Babel que hemos construido los hombres. Hoy hemos levantado la torre del conocimiento y a cambio hemos encontrado una sociedad que no se entiende y que frecuentemente se acalora al hablar entre buenos y malos o malos y buenos, da igual.

Parece mentira. Tantos siglos viviendo juntos y seguimos sin saber escucharnos, seguimos sin tolerarnos, sin saber amar. Seguimos pensando que tenemos la razón a toda costa y que quienes nos cuestionan son nuestros enemigos. “¿Será que la homosexualidad es buena?” Se preguntan unos… y los tachan de homofóbicos. “¿Será que tenemos los mismos derechos?” Se preguntan otros… y los tachan de anormales.

Hace algún tiempo, leyendo al Padre Larrañaga, entendí que cuando existe una duda ética, debemos actuar como actuaría Jesús. Finalmente, Cristo nos vino a enseñar un mandamiento nuevo: “Ámense como yo los he amado”. De modo que, después de haber meditado mucho sobre el tema, gracias a que algunas personas que conozco han decidido llevar una vida homosexual, he decidido escribir este artículo que espero manifieste aproximadamente lo que Dios espera de nosotros. Por favor, ruego me perdonen si incurro en algún error y si es así, me lo hagan saber pues no quisiera que en un tema tan delicado se piense que transgredo el orden de nuestra Iglesia. Sólo pido que quien lea, antes de juzgar algún párrafo específico, termine el artículo completo. Es posible que cierto párrafo tome un rumbo específico pero confíen en que, con la ayuda de Dios, el contexto completo dará luz a las palabras.

Comprender, antes de ser comprendido.


La realidad es que existen personas homosexuales. Muchos piensan que la homosexualidad es un pecado muy grave. Finalmente cualquier pecado mortal es grave. Cualquiera. No voy a pensar en quien mata porque en la actualidad pocos son asesinos. Sin embargo, a menudo mentimos, a menudo robamos, a menudo dejamos de amar a Dios y a nuestros padres, a menudo juramos, a menudo dejamos de dar gracias a Dios, a menudo fornicamos con la mente. Pues sí, si la homosexualidad activa es un pecado, éste es un pecado como cualquier otro, igual de grave que la fornicación y el adulterio. Por ello está catalogado en el 6° mandamiento: No fornicarás. No existe un mandamiento que diga “No serás homosexual”, pero sí existe uno que dice: “No fornicarás”.
Si estudiamos un poco el Catecismo de Nuestra Iglesia, nos damos cuenta de que la fornicación no es un pecado por el hecho de que las personas tengan relaciones sexuales sino por la intención de quienes mantienen relaciones sexuales. En el momento en el que 2 personas están abiertas a la fecundidad y a la unión y en el momento que existe un compromiso mutuo de amor, entonces el sexo se transforma: Deja de ser ese instinto pasional que nos hace animales y nos convierte en herederos del reino de Dios quien nos hace partícipes de su creación fecunda de amor.

De modo que dejar de amar a alguien por ser homosexual, es como dejar de amar a alguien que ha mentido o a alguien que ha dejado de ir a misa. Si Jesús nos mandó amar a nuestros enemigos ¿Qué sucede si dejamos de amar a nuestros hermanos que deciden ser homosexuales? No solo fallamos como cristianos, sino fallamos como hombres. Nos dejamos vencer por el odio que nos hace animales y comenzamos a pensar que los homosexuales son sucios, anormales, antinaturales, indignos, etc. Comenzamos a pensar que los homosexuales no merecen tener algunos derechos como el acceso al seguro social o la sucesión de bienes entre parejas que compartieron sus vidas. Pensamos que debemos echarles todo el tiempo en cara su condición y los exhibimos, inventamos chistes que los hieren, nos enoja verlos, les gritamos en la calle, les negamos el trabajo, la casa, el habla.

Pero finalmente, Jesús no espera eso de nosotros. Al contrario, espera diálogo, comprensión y aceptación. Cristo dijo: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Jamás hizo la excepción: “Ámalo siempre y cuando no sea homosexual”. Por favor, dejémonos los católicos de argumentos infantiles, pensando que “si es natural o no”, “si nacen o se hacen”, “que si en los animales se da o no se da, etc.” El hecho es que algunos de nuestros hermanos son homosexuales y debemos amarlos. En eso no debe haber discusión. Punto.

El otro lado de la moneda.

Una vez que nos ha quedado claro que nuestra obligación Cristiana es amar a las personas homosexuales, algunos se preguntarán: Bueno, entonces ¿Cuál debe ser nuestra posición ante la decisión que ha tomado el congreso de incluir dentro de la ley, en la definición de matrimonio, que éste puede ejercerse entre 2 personas, sin importar el sexo de ambas y las cuales gozarán de todos los privilegios que gozan las parejas heterosexuales, incluyendo la adopción de infantes?
Yo sé que hay muchas personas, mucho más capacitadas que yo dentro de la Iglesia, para hablar al respecto. Sólo voy a hacer algunas anotaciones. Evidentemente este listado lo dirijo al cristiano común y corriente como yo, pues sé que nuestros obispos y sacerdotes saben qué hacer al respecto.

Primero: En general, generar una ola de resistencia masiva a través de la cual demos extensos discursos dando argumentos que comprueben la inmoralidad del acto homosexual, resulta inútil y ofensivo. Finalmente, ofender a personas que están convencidas de algo, lejos de construir puentes de amor y comprensión, generan odio. El odio genera resentimientos y sabemos que las personas resentidas son capaces de hacer mucho daño a otras personas e instituciones.

Segundo: Que no nos espante el enunciado que pronuncie la ley acerca del matrimonio. Finalmente, como católicos creemos que el matrimonio sólo lo da un sacramento y este va más allá de los derechos legales (la ley sólo da eso, “derechos legales”), que como bien reclaman los homosexuales, deben ser iguales para todos. Lamentablemente para ellos, el sacramento del matrimonio, es el único que no impone el sacerdote sino que se imponen mutuamente los novios de modo que podrán llamarse casados pero, tristemente para ellos (y lo digo de corazón, no irónicamente: tristemente), jamás podrán ser un matrimonio de espíritu porque entre ellos no existirá esa hermosa complementariedad que Dios diseñó de manera perfecta entre hombres y mujeres. Tristemente también, aunque adopten un hijo, jamás podrán ser padres biológicos porque las relaciones sexuales que ellos creen placenteras, jamás serán fértiles y fecundas. Ellos creerán que adoptando un niño serán felices y aunque pueden engañar al mundo, en la intimidad, a la sombra de la soledad los invadirá una profunda tristeza de desaliento que clamará por ser padres. Ellos sabrán que la solución está en sus manos pero estarán tan lastimados por el daño mismo que se han procurado, que tristemente (lo vuelvo a decir de corazón) muy pocos reconocerán su error. Muy pocos procurarán una vida de casta sexualidad.

Tercero: Yo sé y lo he expresado con un sinnúmero de familiares y amigos, que la principal preocupación que tenemos los católicos, es el hecho de que las parejas de homosexuales puedan adoptar niños. Muchos son los casos documentados de niños que se han criado con parejas de homosexuales y que presentan trastornos psicológicos graves de identidad. Tienen 2 mamás que parecen papás o dos papás que parecen mamás.

Es muy probable que la ley se apruebe. Finalmente, dado que las leyes se basan en las reglas de la razón humana, y no en las reglas del amor, todos los argumentos que este grupo de homosexuales y de asambleístas han entretejido son tan lógicos y válidos que resulta difícil contrariarlos con argumentos “razonables”. Finalmente todos los “ciudadanos”, tienen los mismos derechos y negar cualquiera de estos a una pareja de homosexuales sería discriminación.
Nosotros sabemos que esta ley es miope (como todas las leyes humanas que no se basan en el amor) y que lamentablemente, en la constitución hay un “derecho al matrimonio” y un “derecho a la adopción”, pero que por obvias razones, no existe un “derecho a tener un papá y una mamá” y por lo tanto, privar a una pareja de homosexuales de casarse y de adoptar niños sí es un delito y un atentado contra sus derechos humanos, mientras que privar a un niño de tener un papá y una mamá no lo es porque ese derecho, legalmente, no existe. Además, lamentablemente también, los derechos son para los ciudadanos y una persona es ciudadana cuando cumple la mayoría de edad, fuera de ahí quiera Dios que se le respeten a un niño sus derechos y si no, pregúntenle a los miles de fetos abortados en el último año para quienes por desgracia, no hubo abogados. Sin embargo, aunque Dios puede hacer milagros, esa ley la han aprobado ya y difícilmente va a ser vetada por el ejecutivo.

Yo estoy seguro de que Dios sacará algo muy bueno de esta ley. Lo sé de cierto porque si Cristo pudo resucitar del odio, nosotros podemos hacerlo también. De modo que sí podemos hacer algo que será muchísimo más efectivo que enviar cartas al congreso y manifestarnos en las calles. Esto es a lo que yo llamo una tormenta de amor y se basa en los siguientes puntos:

1. Amamos a los homosexuales por el simple hecho de que son nuestros hermanos. Algo o alguien los ha convencido de que son atraídos por personas de su mismo sexo y lo consiguieron: finalmente fueron atraídas por personas de su mismo sexo.

2. Sin embargo, sabemos que Cristo nos dijo: Quien quiera alcanzar el reino, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Caray, pues todos tenemos tentaciones: Unos quieren ser mujeriegos y claro que se sienten atraídos por cada mujer que conocen, pero si se casan, se niegan a sí mismos para amar a su mujer y aunque sientan el más candente de los deseos por irse a la cama con otra, pueden apagar su instinto animal buscando la fidelidad con su pareja. De modo que la homosexualidad es una elección porque de otra forma, estaríamos sugiriendo que el sexo domina la mente, lo que nos haría animales y no los somos, somos seres humanos y podemos elegir nuestro comportamiento: heterosexuales y homosexuales por igual.

3. Y como sabemos que es homosexual quien decide tener relaciones homosexuales, entonces podemos ayudar a cada uno de ellos a que encuentren el verdadero amor en Cristo ya sea a través de una pareja de a de veras o a través de la castidad.

4. Pues yo les propongo, primero que oremos por todos aquellos que el diablo tienta con deseos homosexuales. Dios mío, ayúdales a encontrar la felicidad en Ti y en Tu Hijo.

5. Y les propongo algo adicional: Escribamos una carta de amor, una carta que dirija un niño a sus padres y encarguémonos de distribuirla en todos los centros de adopción y con todas las comunidades homosexuales. Inundemos la mente de aquellos que quieren, por egoísmo, adoptar a un bebé pensando en sus propios deseos y no en el bienestar de un niño. Esta carta tendrá que transmitir la amorosa necesidad que tiene un niño de contar con un papá hombre y una mamá mujer. Estoy seguro que, con la ayuda de Dios, cada pareja de homosexuales en la tierra se dará cuenta por sí misma de que por definición no son los padres ideales de un niño.

Sunday, December 13, 2009

¿Un año como todos o un año nuevo?

Desde niños, al terminar-comenzar el año, mi madre nos llevaba 2 veces a la iglesia. El 31 de diciembre nos llevaba a dar gracias a Dios por el año que concluía, mientras que el 1º de enero nos llevaba para pedir a Dios cualquier cosa que deseáramos para el año que comenzaba.

Pensar en el año nuevo, causa generalmente un poco de emoción. Emoción y esperanza, ese es el conjunto correcto de palabras. Causa emoción, por la festividad en sí. La gente trabajadora, ha recibido dinero extra y el primer día del año nuevo se suspenden labores para la gran mayoría de las personas quienes festejaron con júbilo la despedida del año viejo. Los cambios de ciclo son un muy buen momento para recordar viejos amigos, visitar familiares lejanos, pensar en las cosas buenas que nos han pasado, las cosas desagradables así como para pensar en los planes futuros, lo que uno desea que suceda durante el siguiente ciclo de 365 días.

Sin embargo, también para la gran mayoría de las personas, hacen falta pocos días después del año nuevo, para regresar con fuerza a la monotonía abúlica de los tiempos ordinarios. Se vuelve a perder la esperanza, se recuperan los vicios, se desdibujan los objetivos, regresan los rencores, la apatía, el desamor, la descortesía y la desesperanza, los inocentes caprichos infantiles que vuelven infelices a las personas. Retorna la pereza y con ella el no realizar bien nuestro trabajo y el convencer a otros de que no lo hagan bien, el no luchar por el bien de los otros y con esto el hacer falta en una sociedad sedienta de manos que colaboren para el bien de la humanidad. Aparece la soberbia que es la causa principal de ceguera: nubla la vista con fuerza y nos hace pensar que nosotros somos el centro de todo el universo.

Y pasan dos cosas. Al final del año, los sensibles, se dan cuenta de que no alcanzaron lo que realmente deseaban y que quizá con un poco más de esfuerzo o disciplina lo habrían alcanzado, y por su parte, los insensibles y soberbios, piensan que todo lo hicieron bien y que “no podían hacer más de lo que hicieron”, sin embargo, uno voltea a ver al mundo y se da cuenta de la falta que hicieron esas manos para construir una sociedad más justa y próspera, más amorosa y sensible, más cordial y generosa.

Pero estas realidades, lejos de lastimarnos y deprimirnos, pueden llegar a ser un factor fundamental de cambio en nuestros corazones. Lo mejor de todo, es que sé de cierto que la gran mayoría de las personas regresan a ese círculo perverso de esperanza y desaliento no por gusto, sino por ignorancia. Ignoran cuáles son esos métodos efectivos de superación que pueden ayudarlos a hacer cosas increíbles durante las 24 horas que tiene el día para TODOS los seres humanos de esta tierra. A continuación voy a exponer algunos puntos que seguramente serán muy útiles para todas esas personas que, leyendo esto, se han dado cuenta de que pueden ser mejores cada día y que desean que el nuevo año esté lleno de amor y abundancia en el sentido más amplio de ambos términos.

Primero: Comienza Agradeciendo.

A pesar de todas las situaciones adversas, todos los vivos tenemos un gran regalo que nos llegó sin que lo pidiéramos. Estamos vivos. No importa, “NO IMPORTA” cuál sea nuestra situación. Unos estamos enfermos, otros estamos sanos; unos deprimidos, otros alegres; unos somos ignorantes, otros cultos; unos altos, otros chaparros; unos somos iracundos, otros apacibles; unos somos pobres, otros somos ricos; unos estamos rodeados de gente que nos ama y otros estamos solos, etc. No importa. Para todos sale el sol, todos estamos vivos y para todos tiene el día 24 horas. Dios es democrático en esto, ha puesto por igual, en todos los seres humanos, una serie de capacidades más poderosas de lo que imaginamos. Muchas personas se dan cuenta de ello y por eso llegan a ser grandes hombres, otros pensamos que la vida nos debe cosas. Nos debe dinero, nos debe salud, nos debe amor, nos debe… Y nos pasamos lloriqueando por todo aquello que nos falta, sin darnos cuenta de todo lo que SÍ tenemos.

Pero se equivocan todos esos que se preocupan por lo que no tienen. La vida humana es un conjunto de dones que se nos dieron gratis. Nadie los ha pedido. ¿No creen que sería bueno que estos dones fueran reconocidos por todos? Pues empieza este 31 de diciembre agradeciéndole a Dios y a la vida todo eso que sabes que es perfecto y que has olvidado tantos años. AGRADECE.

Segundo: Pide y ofrece.

En general nos encanta pedir… Pero nos cuesta un poco más de trabajo ofrecer. Desde niños le pedimos a Santa y a los Reyes y muchos adultos conciben a Dios como un gran mago al que, a través de la fe, se le puede pedir lo que sea y nos será concedido. Si bien el mismo Jesucristo nos enseñó “Pide y se te dará”, en más de una ocasión, estoy seguro que nuestras peticiones son egoístas e interesadas y que, si fueran concedidas, lejos de hacer un bien en nuestras vidas, terminarían por obstruir el camino hacia la felicidad.

De modo que, antes de pedir cosas como si las pidiéramos a un gran mago, analicemos el contenido de nuestra petición. Mucha gente pide dinero y amor. Piden dinero cuando han sido mal administrados en sus vidas, cuando no han deseado hacer un esfuerzo por conseguir ingresos adicionales y cuando lo “necesitan” para cumplir caprichos que en muchas ocasiones no se dan ni siquiera los empresarios exitosos. Piden dinero para subsanar esas deudas que surgieron de comprar cosas que NO necesitaban en momentos que NO era conveniente comprar. Seguro que a Dios mismo le gustaría que, antes de hacernos ricos, fuéramos mejor administrados con los bienes que llegan a nuestras manos, pues la mayoría de nosotros, aunque ganáramos la lotería cada mes, siendo lo mal administrados que somos, el dinero se esfumaría en un abrir y cerrar de ojos.

Por otro lado, hay infinidad de personas que, sintiéndose solas, piden la compañía de un hombre o de una mujer. Lo que veo es que en general, las personas desesperadas por conseguir alguien que les acompañe, se basan en un terrible sentimiento egoísta de soledad que les atrofia el “atractivo” y lejos de atraer al ser amado, lo ahuyentan cediendo su integridad física y emocional al arbitrio del egoísmo de otros. Para todas esas personas a las que les cuesta mucho trabajo encontrar una buena pareja, deberían primero, sanar todas esas heridas que tienen en el alma, pensar en que encontrar una pareja es una hermosa manera de comenzar un proyecto común, pero cuando el proyecto de plenitud sólo se basa en el sentimiento de “incompletez”, entonces con toda seguridad la relación fracasará. Fíjate en qué puedes ofrecer para que una relación sea plena y entonces, fija parámetros de la persona con la que te gustaría compartir un proyecto común y entonces búscala. Seguro que esa es una muy buena manera de encontrar un novio o novia.

Y es precisamente esto a lo que me refiero con “Pedir y Ofrecer”. Pedir a Dios algo, sin hacer lo que nos corresponde, es sinónimo de “no alcanzar”. Si pides a Dios salud, pues procura llevar una vida sana y procura la salud de los demás. Si pides a Dios dinero, no sólo lo pidas para ti, pide a Dios que cubra las necesidades de los seres más necesitados que tú y haz un esfuerzo por ayudarlos, al tiempo que te conviertes en una persona más trabajadora y mejor administrada. Si pides a Dios amor, da amor, incondicional a la gente que te rodea. Cambia tu hosco carácter o sé más prudente al hablar y no hagas “cualquier cosa” por encontrar al amor, que lo espantas; escoge una casta manera de encontrar ese corazoncito que te complementa.

Tercero: Clarifica tus objetivos.

Más que falta de disciplina, la gente no alcanza sus objetivos porque no sabe cuáles son, o porque los plantea muy altos o porque no sabe si ya los ha alcanzado… O porque se plantea muchos objetivos. Gracias a mi profesión, he encontrado una sana manera de plantear objetivos. A esta manera se le llama objetivos SMART. En inglés, la palabra smart, es sinónimo de listo, inteligente. Y en administración de proyectos, los objetivos SMART se refieren a aquellos que son eSpecíficos, Medibles, Alcanzables, orientados a Resultados y orientados al Tiempo.

De modo que, siempre será más difícil alcanzar un objetivo cuando no es claro, cuando no podemos medir si lo hemos alcanzado, cuando no es alcanzable, cuando no está orientado a resultados y cuando no lo encuadramos en el tiempo, que cuando sí lo hacemos.

En vez de decir, me propongo hacer ejercicio, puedes decir: Me propongo correr 30 minutos, 3 veces por semana, durante el siguiente mes. Es mucho más fácil pensar que sólo durante un solo mes lograrás mover ese gran perezoso que llevas dentro y, seguro que cuando completes ese mes, será mucho más fácil volver a plantearte un objetivo similar.

Cuarto: Plantea 3 objetivos para el año.

Cuando éramos niños, también mis padres nos decían que el seis de enero, pidiéramos 3 regalos a los Reyes. Decían que uno por cada Rey Mago: Melchor, Gaspar y Baltasar.

Pues bueno, la razón por la que yo propongo que sean 3 objetivos, es porque luego nos encanta hacer una lista interminable de cosas que son poco factibles de alcanzar. 3 objetivos que podamos cumplir durante los primeros 3 meses del año. Si pensamos en un objetivo que nos llevará todo el año cumplir, entonces parte ése en sub-objetivos y proponte alcanzar ese sub-objetivo antes de los primeros 3 meses. Esto te ayudará a que en verdad los cumplas.

Regresando a la idea de que sean 3 objetivos, es para que los puedas clasificar de la siguiente forma:

  • Un objetivo que mejore tu bienestar espiritual.
  • Un objetivo que mejore tu bienestar como persona, basado en tus gustos, tu salud, tu profesión, etc.
  • Un objetivo que mejore tus relaciones con tu entorno cercano.

Los ejemplos abundan y variarán según tus actividades cotidianas. Quien ya se ejercita regularmente, no pondrá como objetivo salir a correr todas las mañanas, pero podrá poner, correr la maratón del 2010, siendo que para una rata de laboratorio, correr un maratón sería casi imposible.

Con respecto a tus objetivos espirituales, aquí también dependerán de lo evolucionado que te encuentres en tu relación con Dios. Mientras que para algunos será una gran meta, bautizar a sus hijos, para otros lo será el asistir a misa los domingos, el confesarse una sola vez en el año o el comulgar a diario. Otros escogerán prestar servicio social para algunas de las labores de la iglesia, mientras que para otros será suficiente rezar el Padre Nuestro por las mañanas. No importa qué tan avanzado sea tu objetivo espiritual, siempre y cuando lo plantees, lo escribas y lo cumplas durante las primeras 12 semanas del año.

Con respecto al objetivo en tu bienestar como persona, puede ser que decidas ir al médico, salir a correr por las mañanas, salir de vacaciones con la familia a algún lugar en especial, luchar por un ascenso, terminar la escuela, escribir la tesis, etc. No importa cuál sea tu objetivo. Plantéalo y escríbelo y cúmplelo durante las primeras 12 semanas del año.

Y con respecto al objetivo de mejorar tus relaciones con tu entorno más cercano, yo sugiero que este objetivo lo utilices para limar todas aquellas asperezas que han quedado en tus relaciones personales con alguna persona en particular. Límalas, gana amigos, hermanos, padres, hijos. Escucha e intenta comprender antes de ser comprendido. Piensa que esa persona que más te ha ofendido, que te ofende y te ofenderá, hace lo mejor que puede con lo que sabe y con lo que ha aprendido a lo largo de su vida. Finalmente, es un hermano tuyo, hijo de Dios, que necesita tu luz, tu apoyo y comprensión. Construye esa relación que más te cuesta trabajo. De nada sirve que te plantees como objetivo ser más comprensivo con la gente con la que ya tienes afinidad. Tiende esos puentes con la gente que tienes conflicto, con aquélla que cada vez que cruzas una palabra sientes que un camino de pólvora se enciende en tu estómago. Ámala incondicionalmente, no sólo ganarás un tesoro en el cielo sino que habrás ganado la confianza de alguien y aprenderás a ser paciente con todas aquéllas personas que no conoces o que sientes que te hace daño.

Final

Por último, sólo me resta desearles a todos muchas bendiciones para el próximo año que comienza. Y como sé que todos nosotros, ya reciben infinidad de bendiciones de Dios nuestro Padre, tú decides, si quieres que el 2010 sea realmente un año Nuevo o que sea igual que todos los años anteriores.

Wednesday, November 25, 2009

¿Cómo recibir a Jesús, esta Navidad?

Muchas veces he escuchado que en Navidad, nos olvidamos de recibir al Señor. Y muchas veces también, he escuchado un sinfín de consejos y explicaciones acerca de cómo en verdad hemos de recibirlo.

Sin embargo, en más de una ocasión, si bien los consejos han sido bellos e incluso poéticos, pocas veces me han resultado sinceros y prácticos. Finalmente ¿Qué significa recibir al niño Jesús en nuestro corazón? ¿Qué significa preparar el camino para que el niño Dios nazca en nuestra casa? ¿Es verdad que debemos olvidarnos de los festejos para enfocarnos puramente a las celebraciones religiosas?

Como inquieto curioso, he investigado al respecto y a continuación, presento respuesta a mis interrogantes, dando 4 consejos prácticos para festejar esta Navidad los cuales espero sean útiles a nuestros lectores en este tiempo de Adviento, que hoy comienza.

Consejo Número Uno: ¿Quién fue Jesucristo, si no el redentor del mundo, el Dios hecho hombre que vino a redimir a la humanidad del pecado? Esto significa que Dios, en su infinita misericordia, al tiempo que nos crea libres, nos quiere perfectos y limpios de pecado.

Por lo tanto, el primer paso para recibir al Niño Jesús, no es poner un bonito nacimiento, ni un árbol de Navidad, sino pedir perdón por nuestros pecados, hincándonos en el confesionario y disculpándonos con Nuestro Padre Dios (y con las personas a las que hemos ofendido) por todas esas actitudes que nos han alejado de Él.

Este sí que sería un excelente primer paso para comenzar el Adviento y preparar la Navidad. Por supuesto que no significa que omitamos el arbolito y las luces y los adornos y el nacimiento. Esas cosas bellas también le encantan a Dios. Pero primero lo primero, ¿no creen?

Consejo Número Dos: Navidad siempre se relaciona, en nuestras sociedades urbanas, con un despilfarro excesivo y derroche, no sólo de dinero, sino también de tiempo con todas las fiestas y parrandas que pertenecen a la famosa Maratón Guadalupe-Reyes. Si bien Jesucristo sabía que los festejos del ser humano son una forma de agradar a Nuestro Padre Dios (no por nada convirtió el agua en vino en las Bodas de Caná y celebró la Pascua con sus Discípulos), estoy seguro de que le entristece ver que, con la excusa de los festejos, las personas pierden su dignidad embriagándose con alcohol y drogas, favoreciendo la violencia y la desintegración de la familia.

Un excelente segundo consejo, es tomar los festejos Navideños con mesura y nunca olvidar que la Navidad se festeja porque Jesús vino a enseñarnos que Él es el camino que lleva a Dios… Esto significa que creyendo en Él y (sobre todo) SIENDO COMO ÉL, SIGUIENDO SU EJEMPLO, podremos participar del Reino de Dios.

Consejo Número Tres: ¿Recuerdan aquél pasaje del Evangelio en el que Jesús nos recuerda que toda aquélla obra de misericordia que hiciéramos para el más pequeño de nuestros hermanos, realmente la haríamos para Él? Pues caray, hagamos un pequeño esfuerzo. Uno pequeñito. ¿Por qué no, en este tiempo de Adviento, en vez de despilfarrar nuestro dinero y planear lo que regalaremos en Navidad a todas esas personas que todo tienen (nuestros amigos, nuestros padres, nuestros hijos, etc.), en vez de eso, mejor organizamos un intercambio de regalos con las personas que viven en la calle (y les regalamos esas cosas buenas que le regalaríamos a nuestros hijos), o vamos a la sala de urgencias de un hospital y llevamos uno de esos manjares que cenamos la noche del 24 a la gente que en esos momentos vive una situación de dolor)? ¿Por qué no vamos a la cárcel a hacerle más llevadera la noche a los presos y a sus familiares, o invitamos a esa tía o amigo amargados a los que nadie invita porque “son conflictivos” o “no son de nuestra clase”, o “nos caen mal”?

Seguro que alguna de estas acciones, sería una tercera gran forma de recibir a Jesús en nuestro corazón.

Consejo Especial: Y por último, concluyo con lo mejor. ¿No les parecería genial, poder disfrutar en Navidad del Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor a través de la comunión? Ése sí que será un acto sublime que podremos realizar para REALMENTE recibir a Jesús en Nuestra Alma. He aquí el cuarto y último consejo para festejar esta Navidad. Finalmente, Comulgar sí que es motivo de Fiesta porque Jesús no sólo vino a salvarnos, también se quedó aquí, con nosotros, para siempre.