Sunday, July 15, 2018

¿Vale la pena tener hijos?


Venimos regresando. Salimos a caminar con Liev. Estuvimos en la calle por más de 4 horas. No, no llevábamos coche (no tenemos). Una experiencia bastante maravillosa, esto de caminar con tu cachorro atado al rebozo. Sí. Como las indias. No necesitamos una carriola de $30,000 MXN, ni una camioneta de $500,000. Ni gasolina. Sólo un rebozo de menos de $300, una técnica magistral aprendida por Svetlana para amarrar al crío y ganas, muchas ganas de caminar.

Sí. Caminar por la calle. Por las avenidas solitarias. Solitarias porque no sé a quién se le ocurrió que el automóvil era más seguro. Entonces, las calles están vacías. Pero cuando te bajas y caminas, sientes libertad. 45 minutos para llegar al centro de Coyoacán. Otros 45 para regresar.

El otro día leía el post de un amigo (al menos amigo del pasado y aunque cada día tenemos menos en común, sigo teniendo grandes recuerdos de su amistad) leía con tristeza:

I've always found it very confusing when people in apocalyptic/zombie/virus/alien invasion movies or TV shows decide to have babies.
Then I look at all my social feeds and the continuous societal pressure to have kids and wonder if nobody else reads the news and interprets it as anything less than apocalyptic.

Lo que en español significa:
Siempre he encontrado muy confuso cuando la gente en películas o programas de TV de  invasiones apocalíptica/zombie/virus/alien, decide tener bebés.
Luego miro todas las notificaciones de mis redes sociales y la presión social continua de tener niños y me pregunto si alguien más lee las noticias y las interpreta como menos apocalípticas.

Entonces, me pregunté si en verdad vale la pena tener hijos.

Claro que por mi fe, la respuesta es inmediata. ¡Vale la pena tener hijos! ¡Claro! Y caminar con ellos por las calles solitarias. Esas calles que se vuelven repletas cuando caminas de la mano con la mujer que amas. No necesitas a nadie más, cuando alguna vez leíste, escuchaste y cantaste ese salmo que te dice: "El señor es mi pastor, nada me falta. Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo".

Entiendo que no todos tienen fe. Y eso ¿es triste? No sé si sea triste. Incluso a los que tenemos esa fe, se nos dice que la fe es un don, un regalo que no escogimos. Para mí, es el don más maravilloso. Porque probablemente sin esa fe, no habría tenido esta tarde memorable.

Pero me gustaría responder en otro sentido. Aunque no tengamos fe ¿vale la pena tener hijos? Pienso que sí. Lo voy a escribir en un sentido pragmático.

El mundo siempre ha sido un lugar agreste, difícil de habitar. ¡Qué digo el mundo! ¡El universo! Vivir en este universo siempre ha sido un reto. Desde la primera célula. ¿Vivir? ¿Usé la palabra vivir? Perdón, tuve que remitirme a una palabra más antigua. Existir. Existir sí que ha sido extraño. Todo lo que existe. Lo que vemos y lo que no vemos. Lo que ni siquiera hemos imaginado. La sola existencia es una singularidad lógica (ilógica) tan asombrosa que por eso los filósofos le dedican volúmenes completos, sin llegar a explicarla. Y después de esa singularidad, de esa disrupción de la lógica, surge otra disrupción tan asombrosa como la existencia. La vida. ¡Nunca fue más probable que la vida se exitinguiera, que después de existir la primera célula! Sin embargo, persistió. Y si hablamos de disrupciones lógicas, no hablemos de cuando se desarrolló la conciencia humana. Si es imposible entender la existencia y cuesta trabajo cómo un conjunto de elementos muertos, de pronto tuvieron vida, creo que el más grande misterio de la humanidad es la conciencia. ¿Cómo de la nada (o de un conjunto de átomos híper condensados y la ley de la gravitación, de pronto, surgió la conciencia?

Y de este conjunto de sucesiones fortuitas (o pensadas), estamos aquí. Sí. Estamos aquí. Siendo conscientes del desastre. Tal parece que el mundo se va a terminar. Tal parece que el dinero no va a alcanzar. Tal parece que todos vamos a morir. Parece que todos vamos a sufrir. Y por eso ¿no vale la pena tener hijos?

Entonces surgen cuestionamientos. Claro. En ningún momento quiero presionar a nadie para tener hijos. Actualmente, en las sociedades urbanas, esto de tener niños es una decisión personal. Digo actualmente y en las sociedades urbanas, porque no puedo decir lo mismo de la gente que vive en ambientes rurales o que vivió hace 100 años. Pero hoy sí. Hoy tener hijos es una decisión y no me siento con la capacidad de juzgar los miedos de nadie, ni las decisiones de nadie. El único objetivo de este post es desaparecer el miedo. Si tienes miedo de tener hijos y no tienes fe, tal vez esto te ayude a vencer el miedo.

Primero. Tus hijos van a morir.

Sí. En efecto. Tus hijos van a morir. No importa lo que hagas. No importa si tienes fe o si no la tienes. Da igual si tienes dinero o si eres pobre. Si atendiste a tu esposa en el mejor hospital o si a duras penas pudieron ir al doctor y el bebé nació en casa o en un elevador. Tus hijos van a morir. Y pueden morir desde chiquitos, porque no oxigenaron bien, o en un accidente en la escuela. Pueden llegar a la adolescencia y matarse en una moto o por una invasión de cáncer o pueden llegar a ancianos y morir rodeados de sus hijos y nietos (o solos como perros). ¡Ah! y se me olvidaba. También pueden morir cuando la tierra arda por el calentamiento global, o cuando se termine el oxígeno por la quema de hidrocarburos y la cría indiscriminada de vaquitas y cochinitos que se comen los carnívoros. Podrían morir ahogados por el cataclismo que se generará cuando se quemen los polos. Pueden morir en la tercera guerra mundial o acribillados por el cártel de (algún lugar en México) o muerto(a) por un asesino en serie que mató y violó a 214 adolescentes. El caso es que van a morir no importa lo que hagas. De hecho es más probable que mueran por las primeras causas que por las últimas. Pero, si damos por descontado que tus hijos van a morir (así como tú también vas a morir y aún así tus padres te concibieron), ¿no crees que a pesar de la muerte,vale la pena vivir?

Segundo. Tus hijos van a sufrir.

No sé cómo, ni cuando. Pero tus hijos van a sufrir. Es más, pueden sufrir desde el vientre de su madre. Al menos en el caso de Liev, se la pasó una gestación de 30 semanas rodeado de los ácidos biliares de su madre (el líquido amneótico al nacer, era verde en vez de transparente). Sufrió 2 meses enteros en el hospital (sueros, oxígeno, catéter al corazón, sonda al estómago). Ahora sufre con su reflujo (dolor y fiesta cada vez que come). O tal vez te toque un niño menos prematuro que el mío. No importa. Tu hijo va a sufrir. Se va a caer, se va a raspar, se va a enfermar. Algo de lo que digas le va a afectar. Alguien en la escuela lo va a molestar. Un día va a reprobar. Al otro, un profesor no lo va a contemplar. Algún chico o chica no lo va a pelar. Lo van a cortar y le romperán el corazón. Un día lo van a robar o tal vez lo van a asaltar. También lo van a rechazar de un trabajo o lo van a despedir de otro. O lo que es peor, ¡tendrá que trabajar! y ¡pagar impuestos! Quizá tenga hijos y también le toquen enfermos como el mío y quizá hasta se le mueran estando chiquitos, como los 3 niños que se le murieron a mi bizabuela de difteria pero que, a pesar de ello, se animó a tener otros dos y gracias a esa valentía, ahora Liev está aquí. No importa lo que hagas para protegerlos, tus hijos van a sufrir. Van a sufrir por todo eso o también porque lo recluten para la tercera guerra mundial y termine siendo carne de cañón para la invasión a Norcorea o para la reconquista de Afganistán. Va a sufrir por una guerra por el agua, o por una hambruna originada por la extinción masiva de especies. El caso es que tus hijos van a sufrir, así como tú has sufrido. Mi pregunta es ¿no crees que a pesar del sufrimiento, vale la pena vivir?

Tercero. El mundo se va a acabar.

Sin importar lo que hagamos los seres humanos, el mundo se va a terminar. Y de hecho, no importa cuál sea el escenario, siempre será catástrofe. Podremos morir todos los seres vivos por un invierno nuclear. Podría pegar otro meteorito como el que extinguió a los dinosaurios. También podrían descongelarse los polos e inundar el 80% de los continentes o dar salida a las bacterias que habitaron la tierra hace 65 millones de años y generar una pandemia de dimensiones descomunales que acabe con el 100% de la población. Y si no sucediera nada de ello, les tengo una noticia peor: El hidrógeno del sol se está terminando y dentro de algunos miles de años, el sol se convertirá en una gigante roja y sobrecalentará la tierra antes de desaparecerla. Del mismo modo, no importa lo que hagamos los seres humanos, el mundo se va a terminar.

Lo voy a poner mucho más sencillo que eso. Incluso el universo podría terminar de una peor manera. Como escribía al principio, la sola existencia de las cosas (los filósofos ontológicos podrían nombrarlo un poco más bonito, el solo "ser", de los entes), podría terminar de forma abrupta. Así como de pronto existimos, y el universo se formó, también podríamos dejar de existir. Ni siquiera la existencia la tenemos asegurada.

Pero lo voy a decir fuerte y claro. Aunque el universo pasara por otra de estas grandes disrupciones de la lógica (la existencia, la vida, la consciencia), y de pronto todo dejara de existir, atravesando el más crudo de los sufrimientos, yo no cambiaría por nada esta larga caminata que di hoy con mi familia, ni la primera vez que oí el llanto de Liev, ni la primera vez que tomó mi mano con ese reflejo de flexión palmar que nos hace sentir a los papás tan orgullosos. No cambiaría por nada del mundo ver el piececito del tamaño de mi falange cuando pesaba 1,200 g, ni la alegría que sentí cuando salió del hospital o cuando le quitamos el oxígeno suplementario. Aunque sé que va a morir, sería genial que él creciera y tuviera sus primeros logros. Sus primeros fracasos. Espero ver su cara cuando le lleguen los reyes magos y cuando por fin descubra quiénes son en realidad. Será genial cuando le guste una niña y no le haga caso y cuando por fin pueda dar su primer beso. Será hermoso cuando se caiga y se fracture la pierna y cuando sienta esa zozobra indescriptible que se siente cuando eliminen a su equipo del mundial (y lo peor es que él tendrá dos equipos) o, quién sabe, con un poco de suerte ¡sentirá la gran alegría de irle a un equipo Campeón! ¿En verdad el futuro incierto debería privarlo de una boda o de tener un hijo que lo tome también del pulgar? No lo creo.

Y, en el peor de los casos, a pesar de las pocas probabilidades que tiene la humanidad de perpetuar su andar en el universo; a pesar de que no tengo ni idea de cómo podrían solucionarse los principales problemas de la humanidad; a pesar de que no sé si el mundo va a dejar de existir pronto o si alguna vez el hombre encontrará el elixir de la juventud para nunca más morir, ni sufrir, sí tengo dos grandes esperanzas que pienso enseñarle a mi hijo. Primero, si hay una inteligencia capaz de resolver muchos de los problemas que enfrenta la vida, es justamente la inteligencia humana. Ni la inteligencia de las cucarachas, ni la de los delfines, ni la de los elefantes, ni la de las bacterias, podrán diseñar un plan como el que, dado el caso, los seres humanos podríamos trazar para vencer, para revertir los daños y para tener una vida de dicha y de paz. Y, en el peor de los casos, ¿quién sabe? En una de esas Cristo decía la verdad y, haciendo lo correcto, podremos resucitar.




Wednesday, July 11, 2018

Cuando la oración no es suficiente

Hace unos días escribí a una amiga de Estados Unidos que estábamos tristes por los sucesos acaecidos en Las Vegas. Un hombre tuvo "una puntada": Le pareció buena idea disparar con armas largas sobre una multitud que había acudido a un evento masivo. Murieron muchos.

Le escribí a mi amiga que mi esposa y yo estábamos tristes y que estábamos en oración. Mi amiga me dijo que la oración no era suficiente, que debía haber un cambio en la política, en el estado, con los líderes...

Discrepo.

La oración es siempre suficiente.

Hace unos días enviamos una cotización para participar en un importante proyecto de capacitación. Una vez hecha, todo estaba concluido. Fuimos a presentar nuestra cotización al cliente y de pronto... Voalá. Nuestro trabajo estaba hecho y sólo nos quedaba orar. Nos contrataron. La oración fue suficiente. Una vez concluida nuestra labor, no teníamos nada que hacer. Si íbamos a ganar, íbamos a ganar, sin importar lo que hiciéramos, ni los errores que cometiéramos. Si íbamos a perder, perderíamos... Sin importar lo que hiciéramos. La oración era suficiente sin importar el resultado. La oración era suficiente si ganábamos, porque hubiéramos ganado. La oración era suficiente si perdíamos porque entonce habríamos sabido que el proyecto no era para nosotros. Y punto.

¿Por qué la oración es siempre suficiente?

Porque nunca sucederá algo que no tenga que suceder. Después de hecho tu trabajo, todo lo demás es un acto de fe. Después de que una mujer está embarazada, el resto es un acto de fe. La mujer no se preocupa si el hijo tendrá un ojo en la espalda. Simplemente ama y espera.

La oración es siempre suficiente porque, pase lo que pase, SIEMPRE ganas. ¿tienes la esperanza de nunca morir? ¿de nunca tener una enfermedad? ¿de nunca perder lo que más amas? Entonces sufrirás. La vida arrancará de ti tus cosas. La vida se llevará a alguno de tus seres queridos. La vida te dará alguna enfermedad, la vida destrozará muchos de tus planes y eventualmente, la vida tomará lo suyo y morirás. La vida hará que el mundo sufra una guerra, que gente muera en un terremoto, y que alguien tenga "la puntada" de disparar contra una multitud.

Si le pides a la vida cambios, probablemente la vida no haga los cambios que esperas. Si agradeces a la vida tal cual es y haces lo que te toca, lo demás es un ganancia, sin importar el resultado. La oración es suficiente porque tu corazón será blando, apreciará las maravillas de la creación, te sentirás dueño de lo que pasa y, de pronto, el sufrimiento desaparecerá.

Amiga Roslyn. Temo decirte que discrepo. La oración es siempre suficiente porque Dios siempre te manda los resultados que necesitas. La oración es siempre suficiente porque no importa el resultado, Dios es fiel a sus promesas. La oración es siempre suficiente porque Dios va a ablandar tu corazón y va a abrir tus ojos a la vida.

Una oración para el asesino de Las Vegas. Una oración para los muertos de las Vegas, para los familiares de los muertos. Una oración para nosotros. Gracias a Dios por el asesino de Las Vegas. Gracias a Dios por los muertos de Las Vegas, porque ellos estarán con su creador y nosotros, nos daremos cuenta de que la vida es valiosa. ¿Un suceso triste? ¡Claro! nunca me alegrará que alguien tenga el corazón tan duro como para matar a decenas. Pero incluso lo triste hay que agradecerlo.





Monday, September 12, 2016

Los Valientes



A veces la creatividad representa cobardía. Valiente el que inventa, sí. Pero no el que inventa cualquier cosa. Deja de ser valiente el que inventa desde el desamor. El que se olvida de sus padres o los odia. Deja de ser valiente el que renuncia. Renuncia a las promesas o al amor. Deja de ser valiente el que reniega. El que se queja. Deja de ser valiente el que, dentro de su discurso de libertad, sigue albergando, gotas de odio. Deja de ser valiente el que sólo critica y el que deja de amar. El que se aparta por temer al conflicto (Cuando apartarse resulta ser una faceta del odio). Es cobarde el que no se enfrenta, el que no dialoga, el que no comprende. Deja de ser valiente el que huye cuando las cosas cambian y no tiene fuerza de cambiarlas o, simplemente, de aceptarlas.

Entonces, hordas de migrantes. Entonces, ríos de extranjeros. Entonces, millones de solitarios. Solitarios que no entienden. Solitarios que no comprenden. Solitarios intolerantes que evangelizan con banderas de tolerancia.

Friday, November 7, 2014

Profundamente triste por los jóvenes de Ayotzinapa

¿En qué película de horror se captura a 43 jóvenes para matarlos... sólo por matarlos?

¿En qué película de espanto se aniquila la esperanza. Sólo por aniquilarla?

¿En qué cuento cruel, gris, obscuro, turbio, desolador, tomas a 43 personas llenas de ilusiones, a 43 inocentes y simplemente, te deshaces de ellos? ¿Para qué? Para mantener tu poder, para continuar con tu delincuencia, para incrementar tu riqueza o simplemente, por puntada.

No. No se necesita echar a volar la imaginación para pensar en un acto como estos. No se necesita. Basta que le eches un ojo a la historia. Y no, no me refiero a la historia antigua como cuando Herodes mandó matar a todos los niños menores de tres años porque en su reino no podían existir dos reyes o cuando Nerón incendió Roma.

No necesitas escuchar las terribles historias de Atila, ni de César o Alejandro Magno o Napoleón quienes sólo querían alimentar su imperio. Ni siquiera debes remontarte a la historia de hace 70 años ni recordar los campos de concentración Nazi o las dos detonaciones sobre Hiroshima y Nagasaki.

Basta que le eches un vistazo a la historia reciente. Eso basta.

¿En qué país puede caber una barbaridad como la de los jóvenes de Ayotzinapa? En el mismo país en donde se suma la crueldad. Donde existe un "pozolero", donde miles de personas se vuelven ricas envenenando con estupefacientes a otras... Donde otras miles están dispuestas a envenenarse a sí mismas con drogas. En un país donde año con año hay miles de muertos a manos del crimen organizado. Donde el secuestro es un modus vivendi, donde se engendran los "Mocha Orejas" y los "Mocha Dedos". Donde no se pagan impuestos, donde 20 personas pueden cerrar una carretera, donde los maestros invierten más tiempo en "sus luchas" que en las aulas, simplemente, porque nunca estamos conformes con nada. En el mismo país donde nadie lee, donde no hay una sola pared sin grafitis y donde todo nos da igual: Nos dan igual los niños que están en la calle y las personas que duermen en la calle. Nos da igual que en la colonia haya una vinatería donde también sabemos que se vende droga. En ese país donde los medios de comunicación ofrecen basura.

No me canso de decirlo: Maldecimos los efectos pero alimentamos las causas. Y no, no todo es culpa del gobierno.

¿Sabes en qué país es probable que pase lo de Ayotzinapa? En el mismo en el que, en vez de enseñar templanza, mesura y autocontrol, se enseña a los jóvenes que, si quieren sexo, tengan sexo, al fin y al cabo se les regalan condones... Y si no tuvieron condones... NO IMPORTA, las madres pueden ir a matar a sus propios hijos dentro de sus vientres.

¿En donde pasan este tipo de crueldades? En el mismo país donde las películas más taquilleras y las series más vistas, son aquéllas que exhaltan las hazañas de los gángsters, de los delincuentes. En el mismo país donde existen periódicos cuyas portadas muestran descabezados, mientras que en las contraportadas aparecen mujeres sin ropa.

¿Cómo esperamos que nuestros jóvenes estén protegidos? En México no hay nadie a salvo. Nadie protegido. Ni los jóvenes, ni los adultos, ni los bebés en el vientre de sus madres.

¿En qué historia de terror puede pasar lo de Ayotzinapa? En esta. En esta que vivimos. En esta que no queremos cambiar.

Wednesday, November 5, 2014

La verdad sobre la friend zone (La zona del amigo)

Recientemente vi un video que habla acerca de "la zona del amigo" (The friend zone). Esta mítica zona en la cual, supuestamente, un hombre ya no puede enamorar a una mujer, simplemente, porque son amigos.

Por experiencia propia y a base de observaciones, debo decirte que esa zona NO existe. Es decir, puedes ser amigo de una mujer y terminar enamorándola.

La zona del amigo sólo aparece cuando un hombre está obsesionado con una mujer y piensa que ella es la última Coca Cola del desierto.

Cuando el hombre ofrece amistad para pedir amor a cambio, si la mujer no se siente atraída al hombre, entonces... NO FUNCIONA.

Grandes amores pueden surgir de una gran amistad. El truco es: SABER VER LAS SEÑALES. El cortejo y la atracción dependen de muchos factores biológicos y psicológicos. Así que, si has pensado que una chava no te pela porque eres su amigo (porque entraste a la friend zone), deberás entender algunas otras cosas.

Cada cabeza es un mapa de recuerdos y de sueños que son difíciles de desentrañar. Puede ser que justo tu ropa le recuerde a un vecino que le caía mal o deteste tu forma de hablar porque tu voz se parece a la de un ladrón que la asaltó o que en su familia siempre se hayan burlado de la gente con cabello rizado (o lacio o pelirrojo o rubio) y que justo por eso no le gustes. Precisamente esto me recuerda a que en una ocasión a una chica no le gustaron mis manos (curiosamente, mi familia y algunas novias, siempre habían chuleado mis manos). Después entendí que el papá de esa chica era mecánico de trenes y su prototipo de manos bonitas eran unas manos toscas y rudas.

Para complementar lo anterior, también debes entender el ámbito biológico. Los estudios más recientes indican que, a través del olfato, solemos elegir a las parejas genéticamente compatibles y... si genéticamente no eres compatible con la chica, créeme, no habrá poder humano que haga que le gustes.

Veo a cientos de chicos que hacen de todo para agradar a la chava que les gusta. Sólo te quiero preguntar algo ¿en verdad te gustaría cambiar tu esencia sólo para agradar a una chica a la que no le agradas naturalmente? Si haces eso, te estarás devaluando. Denigrando. Y ahí sí, si dejas que te usen como tapete, no creo que le gustes a ninguna mujer.

Con lo anterior no quiero decir que no te mejores a ti mismo: Báñate, péinate, sé galante, habla correctamente, ponte loción para oler rico, trabaja muy duro para tener un coche o mejor ropa. Sé la mejor versión de ti mismo. Pero... Aún siendo la mejor versión de ti mismo, puede haber algunos detalles que van a hacer que JAMÁS la atraigas. Y lo peor de todo, es que ni siquiera ella podrá explicar la razón por la que no la atraes, simplemente, no la atraes.

He aprendido cientos de miles de trucos para atraer a una mujer. He leído libros, he ido a seminarios, he escuchado conferencias acerca de la atracción. He visto cómo muchos chicos se desviven pensando que si utilizan tal o cuál estrategia podrán tener en sus brazos a una mujer. Por supuesto, puedes luchar por ser más interesante y entender algunas cosas de la inteligencia social, de la atracción y de las relaciones humanas. Pero insisto, a pesar de eso... Si no atraes a una mujer, simplemente no la atraes, no te preguntes porqué.

Y si es así. Si estás enamorado de una chica que no te pela, a pesar de todos tus cortejos y tus detalles, sólo déjame decirte: NO te preocupes y sobre todo, NO te culpes. Una de las cosas increíbles de la vida humana es que, no importa qué tanto alguien deteste esas características de ti. Por cada chica que existe en el mundo que detesta algo que es inerente a ti (y que no es fundamentalmente malo), existen cientos de chicas que pueden quedar enamoradas de esos detalles: De ese humor simplón o de ese "tierno pesimismo", de esa lonjita o de esos huesos, de esos lentes o de esa barba, de esa calvicie o de ese pelo largo, de esa voz aguardientosa o de la frágil voz tipluda.

Así que, el problema no es que te hagas amigo de una chica que te gusta. El problema es que no le gustes a la chica que le ofreces amistad para pedirle amor a cambio.

¿La solución?

No, no seas amigo de una sola mujer. Sé amigo de todas las que puedas. Sal a bailar, al cine, platica por teléfono, mándales mensajitos por Whatsapp, inscríbete a clases de pintura o de arte o de cine o canta en un coro. Conócelas. Trata a todas como si fueran tu mamá o hermanas, con mucho respeto. Y... cuando pienses que alguien es la indicada, esmérate un poquito pero, sobre todo OBSERVA LAS SEÑALES. Si las señales comienzan a decir alto, alto, alto... No des preferencia especial a esa amiga. Justo eso es lo que rompe el corazón: Estar ilusionado por un amor que nunca llegará.

Las historias del cine romántico en donde la mujer que se resistía era porque realmente estaba perdidamente enamorada del hombre, suelen ser FALSAS (fantasías del director de cine o del escritor de la novela quienes en su soledad, no atinaron a enamorar a esa mujer sino a encerrarse durante meses para escribir un libro o un libreto). Si una mujer se resiste o te ignora sólo es por una razón: NO LE INTERESAS. Y ¿para qué perder meses o años de tu vida obsesionado por una mujer a la que no le interesas? Si no te frenas puedes comenzar a acosarla y eso en verdad es muy desagradable (me han contado).

Sí. Seguramente me dirás que esa chica es especial. Lo sé. Créeme. En mi vida le he dado ese lugar a cientos de chicas. Y cuando pasa el tiempo, me doy cuenta que... Esas chicas no eran tan especiales. Que eran seres humanos comunes y corrientes y que cualquier otra mujer puede ser igual de especial. Lo más importante de esa mujer especial es que termine enamorándose tan locamente de ti, como tú de ella. Que llene todas tus expectativas: Las físicas, las intelectuales, las espirituales y que, por supuesto, tú llenes las de ella. Eso sí que es especial. Las demás, son sólo ilusiones.

Quiero terminar diciéndote algo. No pienses que si eres amigo de una mujer, entonces no podrás tener una relación con ella. Todo lo contrario, creo que la base de una buena relación es una buena amistad. De una amistad puede surgir un gran amor. Simplemente, no esperes nada de una amistad que no da señales de compatibilidad y atracción. Créeme, si sigues este consejo te evitarás muchos desamores. Te lo dice el experto en desamores.

Thursday, July 3, 2014

Más allá de poses

Acabo de leer el comentario en Facebook de un amigo. Copio su comentario:

Que vergüenza la niña esa que canta contra Holanda. Grita tus ofensas al aire sin darse cuenta que son parte de la misma cultura machista, homofóbica y misógina que le pagará menos que a su contraparte masculina, la hará sentir acosada cuando camine por la calle y la llamará puta cuando haga algo que se desvíe ligeramente del camino trazado para las mujeres por la virgen María.

Si bien entiendo que no es agradable ver a una jovencita insultando, lo que me molesta mucho es que para hacer su "análisis", se base en una serie de creencias absurdas.

Voy a hablar claro respecto a los insultos ocasionados en un estadio de futbol.

1. Si no le molesta a Dios, no debería molestarnos a los hombres.


A veces, nos rasgamos las vestiduras por innumerables acciones que otros hacen y que nos molestan, o nos incomodan. Sin embargo, vivimos vidas de desapego, de hedonismo y frivolidad que en verdad molestan a Dios y tienen a la humanidad sumida en un mar de tristeza y desolación. Entendamos que los insultos que se hacen en un estadio (o en este caso, en un video), son BROMA. Aunque yo también en el estadio he gritado algún insulto, eso no significa que odie al rival. Incluso podría recibir en mi casa y quitarme el pan de la boca, por dárselo a un hermano necesitado del equipo contrario.

Para todas estas personas que están muy preocupados por los insultos que se hacen a raíz de un juego, yo les preguntaría ¿qué porcentaje de sus ingresos destinan para acabar con el hambre del mundo? y no me contesten que para eso pagan impuestos, porque impuestos los pagan todos los empleados y esos pagan la calle que usan, el alumbrado público que los ilumina, la recolección de su basura y los bienes y servicios que por el sólo hecho de habitar una ciudad como esta, se generan. ¿Cuántos días al año invierten para ir a hacer felices a los niños abandonados, a los desahuciados en los hospitales, a los presos en las cárceles o a las viudas?

Como seres humanos encontramos que es muy fácil criticar lo poco importante pero es muy difícil accionar sobre lo importante, sobre esas cosas que si todos hiciéramos, cambiarían radicalmente al mundo y no sobre una grosera, sí, pero inocua canción sobre futbol.

2. La virgen María no es un estereotipo de feminidad.

Por supuesto, cuando se ignora la relevancia de una persona y se quiere criticar ciegamente, es muy fácil poner de ejemplo a quien desconoces. No juzgo a mi amigo, pero tampoco voy a permitir que usen el nombre de la Virgen María sin saber el significado que ella tiene para los Católicos.

Si bien la Virgen María es para nosotros el prototipo femenino, ella no es un símbolo de feminidad. Es decir, las mujeres modernas no son Marianas por el hecho de que deban ser amas de casa modelo y esposas abnegadas. Las mujeres Marianas son Marianas porque intentan, en la medida de sus posibilidades, seguir la voluntad de Dios. María, es el ejemplo perfecto para todos, hombres y mujeres, pues ella cumple, en todo momento de su vida, la voluntad de Dios.

Y ¿Cuál es la voluntad de Dios? María lo revela en las bodas de Caná, con su célebre frase: "Hagan todo lo que Él les diga". Cuando María dice eso, deja de tener importancia y le brinda toda la importancia a Jesús. Finalmente es lo único que desea la Virgen María, que le hagamos caso a Jesús. De modo que las mujeres modernas pueden salir, bailar, estudiar, vestir jeans, cantar, trabajar, enamorarse, ser profesionistas, deportistas, actrices, artistas o activistas, mamás o solteras... Lo único que pide la virgen es que hagan la voluntad de Jesús.

3. La voluntad de Jesús nos libera.

Y cuando hablamos de la voluntad de Jesús, a veces somos demasiado críticos. Pensamos que vino a imponer pesadas cargas que, en vez de liberarnos, nos atan, nos limitan, nos detienen. Todo lo contrario.

Jesús da un mensaje de amor a nuestros semejantes y por medio del amor nos regocijamos en la comunidad con Dios a través del prójimo. Pero ¿cómo ama Jesús?

Claro, podemos pensar que los insultos provocados en un estadio son causa de desamor. Y cedo la razón hasta un pequeño punto. Un insulto puede romper la comunión entre dos personas y hacer que estas se enojen. Sin embargo (y es el punto de este post), un insulto en son de broma, no quebranta (para nada) la comunión entre 2 personas. Amar como Jesús, significa no quebrantar la paz a través de la ira, las mentiras, los asesinatos, las bajas pasiones, la lujuria, la pereza, el desamor a nuestros padres y nuestros semejantes, la soberbia o la envida. Amar como Jesús implica dar de comer al hambriento, de beber al sediento, vestir al desnudo, visitar al preso y al enfermo. Ocuparnos ACTIVAMENTE por quien necesita.

Por supuesto, en un mundo ideal, no nos gustaría insultar a nadie. Pero entendiendo que el futbol es un juego y que, finalmente Robben fingió una falta, en ese contexto yo puedo decir: Pinche Robben, Putos holandeses, y seguir comulgando. ¿Por qué? Porque sé que si me encontrara a Robben en la calle enfermo, vería la manera de ayudarlo... Aunque no dejaría de pensar que por su culpa... México perdió el partido.

Por favor, amigos... No seamos más papistas que el Papa, ni nos escandalicemos por lo que no debemos. Arremetamos mejor contra el aborto, contra la pobreza, contra la injusticia. No contra las bromas.

La cultura machista, misógina y homofóbica, que menciona mi amigo, no es más que una cultura de desamor y es justo la que condenan Jesús y la Virgen María. Jesús vino a darle el lugar a la mujer como persona, como compañera, como igual.


Monday, June 9, 2014

Hacer las cosas

Tengo una amiga que una vez se fue un año de retiro. Fue un año para servir, para encontrarse con Dios.

Ella siempre había sido una chica ejemplar. Incluso su papá me contó que en su casa le decían "La Santita". Siempre era muy servicial y amable con todo el mundo. Todo mundo le agradecía.


Cuando se fue de retiro, la primera noche, la encargada de la casa le pidió que pusiera la mesa. Sin renegar y con gusto, mi amiga puso la mesa para la cena en donde se sentarían todos lo que vivían en aquélla casa de retiro.

Una vez que puso la mesa, la encargada le dio una enseñanza maravillosa. Se le acercó, la tomó de los hombros, le besó los ojos y le dijo.

Linda, quiero que por favor levantes todos los platos y los cubiertos y vuelvas a poner la mesa.

Por supuesto, a mi amiga le extrañó mucho. La mesa estaba bien puesta. Ella sabía poner mesas. A pesar de ser una chica increíble y humilde, se extrañó mucho de lo que le decía su superiora y preguntó ¿por qué?

La superiora le dijo: Corazón. Eres una persona maravillosa. Sólo necesito que lo hagas con amor.

La primera vez que yo escuché la historia, me pareció una exageración. Pensé que en ese lugar de retiro eran un poco extraños. Finalmente, yo he pasado muchos años trabajando para el mundo corporativo y no me interesa mucho saber, si lo que le pido a mis empleados es hecho con amor. Simplemente me preocupa que lo hagan rápido y bien.

Sin embargo, últimamente me he dado cuenta de la importancia de hacer las cosas con amor. Generalmente, cuando hago algún favor o cuando presto algún servicio, no lo hago con amor. A veces estoy cansado o agobiado o triste o enojado y doy el servicio sólo porque lo tengo que hacer. A veces estoy feliz y contento y entonces sólo doy el servicio para lucirme, para que las personas me admiren. Ni por mi mente ni por mi alma pasa nunca la palabra AMOR.

Lamentablemente, aunque sé que Dios y algunas personas a mi alrededor toman en cuenta lo que hago (aunque lo haga con mala gana), cuando no hago las cosas con amor, mi actitud, muchas veces, es motivo de fricción, de enojo y de discordia. Entonces ocasiono un efecto que me molesta mucho: Todo lo bueno que hago, a pesar de haber sido duro o difícil; a pesar de haber estado bien hecho; a pesar de haberme tomado mucho tiempo y de haber ayudado a alguien, provoca que la gente se aleje de mí. Provoca que la gente desconfíe de mí. Noto que no tengo amigos, que la gente me tiene miedo y que estoy, en esencia, solo.

Por culpa de esa actitud, me han despedido de varios trabajos, mis amigos no me invitan a sus reuniones ni a sus bodas, no tengo novia y cada día que pasa, la coraza de mi alma se hace cada vez más gruesa, más dura, más infranqueable... Impenetrable.

He llegado a pensar incluso que, sin amor, sería preferible no hacer ningún favor, ni prestar ningún servicio. Es preferible decir que no puedes, que no tienes tiempo o buscar a alguien para que te ayude a realizar eso que te está costando trabajo. ¿Por qué? Porque cuando hay algo que no puedes hacer, generalmente no hay jueces. La gente entiende que no podías y punto. Se entiende que no tenías tiempo o que estabas cansado o que no estabas disponible... O simplemente que no quisiste hacerlo y eso se disculpa. Sin embargo, cuando haces algo a disgusto, con ira o con enojo, en verdad quedas en deuda con las personas.

No basta hacer las cosas, no basta hacerlas bien. Como diría San Pablo: Si no tengo amor, nada soy.